PROPUR te puede ayudar “La mala calidad del aire acelera el asma infantil”

29 de Enero de 2012

Los pediatras alertan del impacto de la contaminación ambiental en la aparición de problemas respiratorios en los niños

La mala calidad del aire puede determinar la aparición de asma y de otros problemas respiratorios en los niños, más vulnerables a la contaminación. Así lo expuso ayer el pediatra Manuel Praena, que coordina el grupo de vías respiratorias de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria, durante una conferencia científica organizada por Caixa Forum en Madrid.

Praena reconoció que hasta ahora son pocos los profesionales que tienen en cuenta los factores ambientales en la salud infantil y que en el caso del asma “pueden llegar a determinar que aparezca o que sus síntomas se retarden”, explicó durante la charla, que compartió con el también pediatra estadounidense Aaron Bernstein, uno de los principales expertos sobre cambio climático y salud infantil.

Praena puso como ejemplo un estudio en el que se ha comparado la salud de niños de entre 13 y 14 años en viviendas alojadas frente a una carretera de tránsito diario de camiones con otros niños alejados de esa zona. “En el lugar de mayor contaminación se dieron más casos de asma”, explicó. Hasta ahora, la contaminación y otros factores medioambientales como el cambio climático no se habían tenido en cuenta como condicionantes de la salud infantil, “pero ahora sí, porque la situación ha empeorado mucho”, explicó Soledad Román de la Fundación Roger Torné, que trabaja desde hace veinte años en ofrecer atención a niños con algún tipo de minusvalía.

El aumento de casos de enfermedades respiratorias ha llevado a esta organización a “ligar la desprotección infantil al medio ambiente”, explicó Román. La Organización Mundial de la Salud calcula que cada año mueren en las ciudades 1,3 millones de personas por problemas respiratorios a causa de la contaminación del dióxido de carbono que exhalan los vehículos, las partículas en suspensión y el ozono. Si Barcelona redujera de 50 microgramos a 20 microgramos este tipo de partículas, “ahorraría 3.500 muertes al año, 1.800 ingresos en los hospitales por problemas respiratorios y registraría 31.000 casos menos de bronquitis”, apuntó Praena.

La dieta mediterránea, la exposición al sol y la lactancia materna son factores que ayudan a combatir el asma, indicó este médico, no sin puntualizar que “la salud mejora por los servicios sanitarios, pero sobre todo por el cambio de hábitos de vida y el cuidado de los efectos ambientales”, matizó. El médico estadounidense Aaron Bernstein, pediatra en el Children’s Hospital de Boston y uno de los principales expertos en cambio climático y salud infantil, apuntó que el aumento de temperatura al que estamos asistiendo influye en la proliferación de polen, que afecta a las personas alérgicas.

Fuente: lainformación.com

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13 de Enero de 2012

Estos pasos simples pueden reducir sus riesgos de desarrollar síntomas de alergia y asma cuando limpia:

Cocina
Use un extractor periódicamente para quitar los humos de la cocina y reducir la humedad. Coloque la basura en una lata con tapa a prueba de insectos y vacíe la basura diariamente. Guarde los alimentos —incluso el alimento de las mascotas— en contenedores sellados, y descarte productos mohosos o vencidos. Cada semana, limpie el piso, limpie los armarios, salpicaderos y electrodomésticos. Limpie los armarios y mesadas con detergente y agua, y controle si hay pérdidas en los caños. Seque la humedad que haya dentro del refrigerador para evitar que crezca el moho.

Vacíe y limpie las bandejas colectoras de aceite, y limpie o reemplace los sellos de goma que bordean las puertas que estuvieran mohosos. Lave el escurreplatos, y limpie las placas de luz, teléfono y el interior del cubo de basura. Vacíe y friegue a fondo el interior del refrigerador y los cajones de utensilios en cada estación. Friegue a fondo los exteriores de los armarios y limpie el filtro de la cubierta de la cocina.

Zonas destinadas a la vivienda
Guarde almohadas, colchones y sommiers con cobertores a prueba de ácaros del polvo. Lave las sábanas, fundas y colchas una vez por semana con agua a 130° F. Retire, lave o cubra los edredones. Lave las alfombras semanalmente con una aspiradora con un filtro para partículas pequeñas o filtros HEPA. Lave la zona de alfombras y felpudos, y limpie las superficies de los pisos una vez por semana. Utilice cortinas de algodón o fibra sintética. Lave en cada estación.

Mantenga las ventanas cerradas y use acondicionador de aire durante la temporada de polen. Limpie el moho y la condensación de marcos de ventana y umbrales con una solución de cloro blanqueador (3/4 taza de cloro blanqueador para 1 galón de agua). Siempre use una máscara protectora cuando limpie el moho. Retire todo aquello que pueda juntar polvo, por ejemplo adornos y libros. Guarde juguetes, juegos y animales con relleno en cubos plásticos. Mantenga las mascotas fuera de la habitación. Si baña a los animales dos veces por mes, se pueden reducir los alérgenos.

Los hogares calurosos y húmedos son un caldo de cultivo para los ácaros del polvo y el moho. Mantenga la temperatura a 70°F y la humedad relativa entre 30% y 50%. Limpie o reemplace los filtros para partículas pequeñas en los sistemas de calefacción y enfriamiento central, y en los acondicionadores de aire de los cuartos, al menos una vez por mes. Compre en la ferretería trampas para cucarachas y ratones, o contrate a un fumigador profesional. Para evitar una nueva infestación, selle las grietas y otras entradas.

Baño
Los extractores reducen la humedad mientras se toman baños o duchas. Si es posible, retire las alfombras y utilice pisos de madera o linóleo. Utilice alfombras lavables. Retire los empapelados y coloque azulejos, o pinte las paredes con pintura esmaltada resistente al moho.

Seque la bañera y cérque la con una toalla luego de usar. Frote el moho de la bañera y de los grifos. Limpie o reemplace las cortinas de baño y alfombras que tengan humedad. Repare las pérdidas no bien las detecte.

Sótano
Los sótanos pueden ser un verdadero desafío. No solo pueden ser húmedos y polvorientos, también pueden albergar roedores o moho. Siempre utilice guantes y una máscara cuando limpie un sótano que tenga algunos de estos problemas. Si aspira, vacíe la bolsa afuera, sin sacarse la máscara, y colóquela directamente en una bolsa de basura, átela y póngala en un contenedor de basura de inmediato.

Retire las alfombras que estén mohosas o dañadas por el agua. De ser posible, tenga en su casa pisos de cemento o linóleo. Si eso no es posible, use alfombras de pelo corto y no alfombras de pelo largo, y utilice semanalmente una aspiradora que tenga un filtro para partículas pequeñas o HEPA. Instale un laminado de plástico (barrera de vapor) debajo de las alfombras para evitar filtraciones de humedad.

Controle y repare toda fuente de pérdidas o daño producido por el agua. Un deshumidificador puede reducir la humedad: límpielo una vez por semana. Use un extractor para ventilar la humedad del secador de ropas externo.

Moho
Lave los pisos y las paredes de concreto con una solución de cloro blanqueador y agua (ver arriba). Deje que la solución se asiente durante cinco minutos, luego escurra y seque. Siempre use guantes de goma cuando trabaje con soluciones de cloro o vinagre.

Si una sección de su alfombra tiene moho, limpie la parte posterior de la alfombra con una parte de peróxido de hidrógeno cada cinco partes de agua. De ser posible, quite la alfombra y colóquela en el exterior al sol para que se seque. Si no es posible, sostenga la sección afectada y use un ventilador para secar la zona. Si tiene moho en las paredes del sótano, use una de las soluciones que se detallan a continuación para limpiar, pero también debe retirar la humedad del área. Utilice un deshumidificador o ventiladores para hacer circular el aire, y abra las ventanas si es posible.

Opción 1: Rocíe vinagre puro sobre las paredes. No enjuague: deje secar con el aire.

Opción 2: Mezcle 2 tazas de vinagre, 2 tazas de agua muy caliente, 1/2 taza de sal y 2 tazas de bórax. Aplique la solución sobre la zona y deje que se asiente durante 30 minutos. Aplique la solución nuevamente, frotando con un cepillo de cerdas suaves y enjuague a fondo con agua pura.

Fuente: Thanai Pongdee, MD, FAAAAI

La boina de contaminación recubre Barcelona

7 de Octubre de 2011

Los efectos del anticiclón sobre Barcelona siguen disparando los niveles de contaminación y acumulando un manto de polución en la ciudad. Tras una semana con la contaminación casi triplicando el máximo legal fijado por la UE, ni Ayuntamiento ni Generalitat han aplicado medidas eficaces para combatirla. El Eixample, la zona más afectada por la polución de los vehículos, alcanzó ayer una media de 102 microgramos de dióxido de carbono, indicador de la contaminación acumulada que no debe rebasar los 40 milímetros, según la legalidad comunitaria. Barcelona incumple la ley de la UE desde que la normativa entró en vigor en 2009.

Fuente: El Pais

El 87% de la población sufre niveles de contaminación desaconsejados por la Organización Mundial de la Salud

28 de Septiembre de 2011

Los malos vientos que ha traído la crisis financiera se están llevando año a año pedacitos de la contaminación que cubre las ciudades y pueblos españoles. Pero no son aires de cambio, sino que tan sólo ayudan a maquillar de forma coyuntural el techo gris de las urbes. Durante 2010, el 37% de los españoles tuvo que respirar niveles ilegales de contaminación en su entorno al menos algún día, lo que supone un total de 17,7 millones de personas.

De hecho, el porcentaje de españoles que se ve obligado a respirar aire contaminado por encima de lo que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS) supera los 40 millones de personas, el 87% de la población. Son las dos principales conclusiones del sexto informe anual de calidad del aire elaborado por Ecologistas en Acción, presentado ayer, que señala un pequeño descenso paulatino de la polución durante los tres años.

El nivel de polución viene cayendo desde 2008 debido a la crisis

PLANETA TIERRA: ESPECIAL BIODIVERSIDADEn 2008, las mediciones de partículas en suspensión (PM10) y de dióxido de nitrógeno (NO2) estaban por encima de los límites marcados por la OMS para el 84% de la población española; en 2009, esta proporción había descendido hasta el 79%; y en 2010, los últimos datos con que se cuenta, estas partículas nocivas afectan al 77% de los españoles.

Miles de muertes prematuras

“La calidad del aire en España es mala. Mejora un poquito cada año, pero en la actualidad nueve de cada diez españoles respira aire contaminado y uno de cada tres, 17 millones, respiran aire que además de malsano es ilegal”, resume el responsable de transporte de la organización, Paco Segura. Para este portavoz, la cifra “no es ninguna tontería”, dado que cada año mueren en España entre 16.000 y 20.000 personas de forma prematura por culpa de la polución, según datos del Ministerio de Medio Ambiente y de la Comisión Europea (CE) del año 2005.

En España mueren más de 16.000 personas por culpa de partículas nocivas

El mayor foco de contaminación en las urbes, donde se concentra gran parte de esa población afectada, es el tubo de escape del tráfico rodado. El mejor indicador del problema de la polución de las ciudades es el nivel de NO2 que proviene de la oxidación del monóxido de nitrógeno que emiten los automóviles, sobre todo los diésel. De ahí que los principales puntos que superan los límites legales para este gas se concentren en las grandes metrópolis, como Madrid y Barcelona (ver mapa).

Las partículas en suspensión (PM10 y PM2,5) son otros elementos contaminantes cuyos límites legales se rebasaron en España el año pasado, en especial en zonas industriales donde se producen por la combustión de carburantes fósiles, como Madrid, Barcelona y Asturias.

El ozono troposférico (O3), que surge tras una serie de reacciones fotoquímicas que tienen su origen en la contaminación urbana, superó los niveles permitidos por la normativa en numerosas áreas por todo el territorio español. Este contaminante secundario surge en unas condiciones meteorológicas que no se dan en el centro de las grandes ciudades, sino en los cinturones metropolitanos y en las áreas rurales circundantes, como en la cuenca del Tajuña, el corredor del Henares y la Sierra Norte, en el entorno de Madrid.

“La calidad del aire es mala. Además de malsano es ilegal”, dice un portavoz

El dióxido de azufre, más preocupante en los ochenta del siglo pasado, no superó en ningún punto de medición el límite legal, aunque sí las recomendaciones de la OMS en torno a centrales térmicas, como sucede en Asturias.

La organización ecologista denuncia que “los límites se van traspasando año a año”, una situación “muy grave” frente a la que las administraciones no están tomando las medidas necesarias. Según Segura, la CE “está a punto de llevarnos al Tribunal de Justicia Europeo”, ya que inició, en enero de 2009, un procedimiento de infracción contra España por el incumplimiento de la normativa sobre calidad del aire. “Y no se ha hecho nada”, aseguró.

El representante de la organización reconoció que el porcentaje de población afectada por la contaminación se reduce cada año desde 2008, algo que achacó a la crisis: “Es el resultado de una situación coyuntural, no de una respuesta estructural”, expresó Segura.

Un ejemplo del origen económico de la reducción de la polución sería que el último año también cayó el uso de combustibles fósiles en España, un 2,1%. Además, los españoles han optado por comprar coches más pequeños y menos contaminantes “gracias a las ayudas”, reconoció.

A esto se sumó la disminución del consumo eléctrico y el crecimiento de la importancia de las energías renovables, lo que supuso un menor funcionamiento de las centrales térmicas, un 35% menos en el caso de las de carbón, según indicó. El factor meteorológico también puso su granito de arena, ya que la lluvia ayuda a la dispersión de las partículas contaminantes y en España no se registra una sequía grave desde 2006.

A todo esto se une que, como denuncia la organización ecologista, determinadas administraciones como las de Madrid y Zaragoza retiran las estaciones de medición de aquellos puntos que suelen dar niveles altos de polución. “Estos datos demuestran que reducir el tráfico funciona, que usar más energías limpias funciona. Esa debe ser la línea de actuación”, concluyó el portavoz.

Fuente: Publico.com

Barcelona tiene “problemas serios” de calidad del aire, según un catedrático de la UPC

26 de Mayo de 2011

El 21% de su contaminación proviene del centro de la ciudad

MADRID/BARCELONA, 25 (EUROPA PRESS)

La ciudad de Barcelona tiene problemas “serios” en cuanto a su calidad del aire, y esta última está muy relacionada con la salud, según ha destacado el catedrático de Ingeniería Ambiental de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), José María Baldasano.

Durante su ponencia titulada ‘El gas natural como una opción de transición para mejorar la calidad del aire en entornos urbanos. Aplicación a las ciudades de Madrid y Barcelona’, en la segunda jornada de la Reunión Anual de Sedigas, el catedrático ha expuesto los casos concretos de elevada contaminación que tienen las dos urbes.

Según ha indicado, la contaminación del aire se ha tomado en consideración “deforma suave en Madrid, y más seria en Barcelona”, desde 2007, aunque todavía es una cuestión pendiente en la ciudad condal.

Así, ha destacado que una parte importante de las emisiones proviene de los vehículos y los datos indican que el 49 por ciento de las emisiones contaminantes de Barcelona provienen del transporte público, y un 21 por ciento del centro de la ciudad.

“SOLUCIONES DIFERENTES”

Estos datos son muy “diferentes” a los de Madrid, en los que la contaminación también es muy elevada, pero en la que circulan menos motocicletas, ya que en Barcelona el 30 por ciento de los vehículos son motos.

Por ello, según ha resaltado, las soluciones para reducir esta contaminación “son diferentes en ambas ciudades”, ya que, aunque comparten diagnóstico, no comparten esencialmente la misma solución, ya que también tienen un clima diferente.

Finalmente, ha indicado que esto demuestra que cada ciudad necesita ” respuestas específicas diferenciadas”, y que, ante todo, lo que se necesita es voluntad política para reducir estas emisiones.

Fuente: La Vanguardia

“Deben crearse áreas de atmósfera protegida”

4 de Mayo de 2011

Xavier Querol, investigador del CSIC y experto en contaminación analiza la calidad del aire en las urbes españolas

Xavier Querol, químico ambiental e investigador del Instituto de Diagnóstico Ambiental (CSIC), es uno de los expertos que propone la creación de áreas de atmósfera protegida para mejorar la calidad del aire urbano y proteger la salud, pues las grandes urbes españolas superan los topes legales de polución.

¿Cómo podemos mejorar la calidad del aire?

Sobre todo, combatiendo el foco que causa la contaminación, que es el tráfico rodado. Los estudios hechos en EE.UU. indican que el impacto de la polución en la salud se da sobre todo en la población que vive más cerca de los lugares con tráfico rodado.Y en Barcelona el 56% de la población vive a menos de 75 metros de una vía con más de 10.000 coches.

¿Hay soluciones?

Para movernos en el centro urbano, debemos utilizar coches más limpios: híbridos y, en el futuro, eléctricos, o de gasolina o de gasóleo pero de baja cilindrada. Lo que no es aconsejable es llevar al niño al colegio en un 4×4.

¿Alguna más?

Debemos tener un transporte público tan bueno que, al final, no nos cueste dejar el coche en casa para movernos en la ciudad. Yo no voy en contra del coche; al revés, es una actividad económica básica. Hablo del transporte dentro de la ciudad.

¿Qué contaminantes del aire son peores?

Las partículas tienen más impacto sobre la salud mientras que los óxidos de nitrógeno (NOx) necesitan concentraciones muy elevadas para tener una toxicidad importante. Las partículas ultrafinas vienen sobre todo de los motores de los coches; y las partículas más gruesas, de los frenos de los coches, del desgaste de ruedas o de la erosión de la rodadura.

¿Son las partículas ultrafinas las que más preocupan?

Sí. Las que tienen un diámetro igual o inferior a los 2,5 micras se incrustan en los alveolos, mientras que las ultrafinas con un diámetro igual o inferior a 0,1 micras pueden atravesar el alveolo pulmonar y llegar a la sangre. Son las que producen enfermedades cardiovasculares o cerebrovasculares.

Ahora, las áreas urbanas superan los topes de dióxido de nitrógeno (NO 2 ). Eso se atribuye al crecimiento del parque de automóviles diésel.

Ahora, los vehículos diésel suponen el 70% en el centro y emiten más NOx que un coche de gasolina. Por eso, en Berlín, por ejemplo, se han introducido restricciones a los coches diésel más antiguos y se han creado zonas de baja emisión. En ellas, se acota, limita o o impide el paso a los coches fabricados con las normas Euro I y II para diésel, los más antiguos.

Y eso ¿es suficiente?

Para reducir los NO2, esa medida no es suficiente, pues los coches que se compran ahora, que cumplen la norma Euro V del 2009, emiten mucho NO2 también, debido a la circulación urbana con continuos arranques y paradas.

Entonces, ¿qué propone?

La única medida real para mejorar la calidad del aire porNO2 es adelantar la norma Euro VI, que tiene que entrar en vigor en el 2015, para que se produzcan ya coches diésel con bajo nivel de NOx. Y si no es posible, entonces la única solución es reducir los coches en el centro urbano; sobre todo, los diésel.

Usted es uno de los expertos que asesora al Ministerio de Medio Ambiente en materia de contaminación. ¿Qué ha propuesto?

Que cree zonas de atmósfera urbana protegida; al margen de si luego dice que somos idealistas o que eso no es aplicable. En estas zonas, en primer lugar, no se debería dejar entrar a los diésel Euro I y Euro II. Y hemos aconsejado otra media docena de medidas en esas zonas.

¿Cuáles?

Primero, proponemos habilitar parkings gratuitos para los coches híbridos y eléctricos, así como para los de gasolina o de gasóleo nuevos de muy baja cilindrada. Así, a quien vaya al centro urbano le puede salir más a cuenta usar un híbrido. En segundo lugar, deben crearse carriles para vehículos de alta ocupación, para autobuses interurbanos y para vehículos con más de tres ocupantes.

La Generalitat recomendará al ciudadano no usar el coche cuando haya alerta por contaminación. ¿Qué opina?

Me parece una medida muy adecuada. Hay ciudades como París, Graz u otras que también aplican medidas que tienen una duración temporal para episodios de contaminación más alta de lo normal. Es una manera de lograr que la media anual de contaminación baje. Así, cuando se haya ventilado al atmósfera, volvemos a no ser tan estrictos.

Fuente: La Vanguardia

Respirar perjudica seriamente la salud

7 de Marzo de 2011

Más allá del protagonismo del cambio climático, estas son las últimas investigaciones -y sorpresas- sobre las agresiones a la atmósfera. Entre ellas, las consecuencias de graves episodios de contaminación urbana, como los sufridos en Madrid y Barcelona en febrero.

http://www.elpais.com/recorte/20110306elpepspor_9/LCO340/Ies/Panoramica_Madrid.jpg

Panorámica de Madrid el 10 de febrero, con la ‘boina’ de contaminación.- MARCEL·LI SÁENZ

Panorámica de Madrid

Panorámica de Madrid el 14 de febrero, después de llover.- MARCEL·LI SÁENZ

El 4 de diciembre de 1952 se extendió una densa niebla sobre Londres. No era inusual, así que ¿por qué asustarse? Pero esa semana murieron en la ciudad 4.000 personas más de lo habitual, y la cosa no quedó ahí. La nube asesina mantuvo su efecto durante meses y mató a 12.000 ciudadanos. ¿Qué pasó? Los problemas respiratorios de las víctimas apuntaban a una epidemia de gripe. Pero no. Cinco décadas más tarde, investigadores en calidad del aire y epidemiólogos lograron reconstruir el caso e identificar al culpable: la contaminación. Sin más. Las calderas de carbón convirtieron el aire londinense en un veneno.

“Las partículas gruesas alcanzan los conductos bronquiales. Las ultrafinas pueden llegar al torrente sanguíneo”

“El polvo del Sáhara viene recubierto de sulfatos, nitratos y amonio de las refinerías y fábricas del norte de África”

Conclusión: la contaminación mata.

El pasado febrero, Madrid y Barcelona -y Milán, Nápoles, Roma…- habrían tenido que adornar sus boinas con la advertencia de sus autoridades sanitarias: “Respirar el aire de su ciudad es perjudicial para su salud”. En las últimas semanas, algunas estaciones de control de calidad del aire en Madrid han registrado picos de dióxido de nitrógeno de 300 y hasta casi 400 microgramos por metro cúbico, muy superiores a los considerados nocivos por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Tres estaciones de medición ya han superado el máximo permitido por Europa para todo un año.

Se diría que en las últimas décadas las urbes del mundo desarrollado, asustadas tras el suceso de Londres y otros similares, ya habían aprendido a controlar su aire. Los expertos internacionales concentraban sus advertencias sobre todo en las megaciudades que hoy crecen de forma desbocada en Asia y América Latina, y cuyos habitantes viven inmersos en un fluido tóxico cada vez más parecido al veneno londinense. Pero no, la Europa actual tampoco está libre de la contaminación urbana.

Además, en el siglo XXI el problema ha variado de escala. Se ha vuelto global. Los dos siglos -desde la revolución industrial- que la humanidad lleva alterando la atmósfera están teniendo consecuencias planetarias. La química del cielo ha cambiado, y como resultado tenemos un planeta más oscuro y nubes cargadas de sustancias químicas que nunca antes habían estado ahí.

¿Cuáles serán los efectos a medio y largo plazo? ¿Cómo afecta la nueva química del cielo a los millones de microorganismos -bacterias, hongos, virus- que viajan cada día adheridos al polvo atmosférico (sí, es otra sorpresa reciente: los microorganismos emigran por vía aérea y pueden llegar a establecerse allí donde llegan). Solo ahora -con datos de satélite, chips de ADN y sensores hipersensibles- empieza a estudiarse estas cuestiones en profundidad. Repasamos las últimas y más punteras investigaciones en torno al aire que nos envuelve.

A los pulmones y a la sangre

Es hora punta en Madrid. Los coches, muchos de motor diésel, arrancan, avanzan unos metros, frenan y vuelta a empezar. A cada minuto, peor humor. También más contaminantes. Cada frenazo expulsa al ambiente un chorro de cobre, antimonio, estaño, manganeso, zinc o bario, metales procedentes del desgaste de frenos, ruedas y firme -el llamado “polvo de rodadura”-; cada golpe de motor escupe sobre todo óxidos de nitrógeno y de azufre. En conjunto, una sopa tóxica que acabará en los edificios, en el suelo… y en el interior de los madrileños. Todas las principales ciudades españolas superaron los niveles permitidos de algunos contaminantes en 2010. Y ya hemos visto el estreno de 2011. Madrid tiene 2.100 coches por kilómetro cuadrado. Barcelona, 6.010; Valencia, 2.600; Londres, 1.300; Oslo, 400.

Xavier Querol, del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), lleva más de una década investigando los ingredientes del aire en ciudades de toda España, con algunos de los instrumentos más sensibles disponibles hoy. En Madrid, su equipo ve desde el arsénico que emiten las calderas de carbón del barrio de Salamanca hasta las moléculas de cocaína en suspensión -toda una demostración de sensibilidad instrumental, dado que ambas sustancias están en cantidades ínfimas e inocuas-. Querol concluye que la receta media del aire urbano español lleva un 15% de polvo de rodadura, un 35% de partículas del tipo ultrafinas (de millonésimas de milímetro) procedentes de los motores, un 30% de óxidos de nitrógeno y azufre y un 15% de polvo mineral (producto sobre todo de las obras).

Esos números no son buenas noticias. Indican que la inmensa mayoría de la contaminación urbana viene del tráfico, y que “algunos contaminantes no están disminuyendo en nuestras ciudades a pesar de los esfuerzos de la industria automovilística para que los coches emitan menos”, dice Querol. Los diésel, cada vez más extendidos, emiten más partículas ultrafinas y gases, y por tanto agravan el problema.

Cada vez hay más indicios de que las motas ultrafinas, las más pequeñas, son peligrosas. Las leyes actuales europeas sobre calidad del aire urbano solo tienen en cuenta partículas de más de 2,5 milésimas de milímetro, cien veces más pequeñas que el grosor de un cabello humano; pero muchos opinan que debería legislarse también sobre las que miden apenas millonésimas de milímetro.

“Las partículas gruesas, al ser inhaladas, se depositan en los conductos bronquiales y pueden empeorar las patologías respiratorias”, explica el epidemiólogo Jordi Sunyer, del Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental (CREAL) y el Instituto Municipal de Investigación Médica (IMIM), en Barcelona. “Pero las partículas más finas se depositan en los alveolos y pueden llegar al torrente sanguíneo. Pueden tener también efectos sobre el sistema cardiovascular”. Sunyer dirigirá los próximos años un proyecto de la Unión Europea para investigar si el polvo ultrafino llega incluso al cerebro e interfiere con el desarrollo cognitivo.

Poner pantallas al sol

El planeta es ahora más oscuro que hace tres décadas. Un grupo de investigadores en Estados Unidos recopilaron datos sobre visibilidad atmosférica obtenidos entre 1973 y 2007 en 3.250 estaciones meteorológicas de todo el mundo, y tras contrastarlos con observaciones de satélites atribuyeron el fenómeno a la contaminación. Su trabajo se publicó el pasado año en la prestigiosa revista Science.

Sucede que muchos de los gases y las partículas que nublan el aire urbano ascienden, se quedan en la atmósfera durante semanas e incluso se alejan de donde nacieron. Entretanto, cambian física y químicamente. Los óxidos de nitrógeno, por ejemplo, se transforman en ozono troposférico -muy tóxico- al exponerse a la luz solar. Los óxidos de azufre dan ácido sulfúrico, que vuelve al suelo en forma de la venenosa lluvia ácida. Las famosas partículas ultrafinas, por su parte, tienen carga eléctrica, lo que las hace amalgamarse en una especie de discos microscópicos. En cualquier caso, la contaminación tiene un radio de acción más amplio que el estrictamente urbano, y a lo largo de los siglos ha logrado envolver al planeta en una capa muy tenue, pero ya capaz de apantallar al sol.

Las partículas de contaminación se llaman aerosoles. También hay aerosoles naturales, como el polvo del Sáhara, pero sus niveles no han cambiado en las últimas décadas tanto como los generados por la acción humana. La pregunta es cómo nos afecta la contaminación planetaria. “Esta es una de las áreas de investigación más activas ahora mismo”, dice Querol.

No está claro el papel de los aerosoles. Se sabe que son importantes, en concreto en el comportamiento del clima global, pero ¿cómo? En principio se diría que enfrían la superficie porque reflejan al espacio la luz solar -y, como se ha dicho, oscurecen el planeta-. Pero en algunas regiones su efecto es el opuesto: absorben el calor que refleja la superficie terrestre y calientan la atmósfera. Querol cree que eso es precisamente lo que pasa en España.

Polvo con sorpresas

Sergio Rodríguez, del Centro de Investigación Atmosférica de Izaña (Agencia Estatal de Meteorología), investiga sobre aerosoles en Tenerife. Su trabajo consiste en analizar aire limpio, o más bien aire no contaminado con fuentes locales. Lo captura a 2.400 metros de altura en Izaña, un observatorio convertido en meca para meteorólogos de todo el mundo y que alberga una de las 25 estaciones de la Red de Vigilancia Atmosférica Global. El aire ahí es perfecto para estudiar contaminación global. En Canarias, los vientos alisios crean una capa de nubes que aísla las cumbres, así que en El Teide, donde está Izaña, no llega la polución de los coches isleños, sino aire del Atlántico medio, que se desplaza a 4.000-5.000 metros de altura, hasta que baja en Tenerife.

Los instrumentos lo filtran con láminas de microfibra de cuarzo y analizan el tamaño y la composición química de los aerosoles que quedan atrapados. Así los investigadores distinguen entre las partículas originadas por la acción humana y el polvo del Sáhara, por ejemplo.

Rodríguez y su grupo han obtenido estos meses un resultado sorprendente. Al contrario de lo que se creía, muchos de los aerosoles antropogénicos que llegan a Izaña no vienen de Europa, sino de las refinerías y fábricas de fertilizantes del norte de África. “El polvo viene recubierto de sulfatos, nitratos y amonio, y eso cambia mucho su influencia en el clima”, explica Rodríguez. “Cuando están recubiertos por contaminantes, los aerosoles reflejan todavía más luz solar al espacio, y también cambia la manera en que favorecen, como semillas, la formación de nubes”.

Una de las consecuencias del cambio climático es que aumentará la sequía y, con ella, la cantidad de polvo africano en la atmósfera. De hecho, la predicción ya se está cumpliendo, con una sequía en el Sahel que se prolonga ya desde hace tres décadas. El resultado de Rodríguez sugiere que el polvo llegará cubierto de más y más contaminantes -consecuencia del desarrollo del norte de África-. Será algo que los modelos de clima tendrán que tener en cuenta.

Nubes bacterianas

No son contaminantes lo único que se pega a los entre 60 y 200 millones de toneladas de polvo que el Sáhara emite cada año. El polvo es de por sí rico en nitrógeno, fósforo y hierro, y tiene un papel importante en la fertilización del plancton oceánico e incluso de las selvas tropicales. Pero el polvo lleva polizones: millones y millones de microorganismos. Louis Pasteur ya demostró a finales del siglo XIX que los gérmenes viajan por vía aérea, pero solo recientemente se ha descubierto que bacterias, hongos y virus se desplazan miles de kilómetros adheridos a las partículas. Las imágenes de satélite muestran nubes a veces tan extensas como toda la península Ibérica.

Hasta hace poco se asumía que la atmósfera es un medio hostil. El polvo viaja a 2.000-4.000 metros de altura, donde la sequedad y la esterilizante radiación solar ultravioleta son muy intensas. Pero en los últimos años los investigadores han advertido de que los microorganismos se las arreglan para protegerse -algo que constituye en sí mismo un misterio- y conservan la capacidad de formar colonias al llegar a su destino.

Isabel Reche, de la Universidad de Granada, y Emilio O. Casamayor, del Centro de Estudios Avanzados de Blanes, han liderado un proyecto internacional financiado por la Fundación BBVA para estudiar el fenómeno. Los investigadores aspiraron aire de zonas sin contaminación local, en concreto de lagos de alta montaña, lo filtraron y extrajeron el ADN de los organismos presentes. “Los métodos tradicionales revelaban bastante menos de lo que hay realmente”, explica Reche. “Por eso se conocía hasta ahora menos del 0,1% de las 500 bacterias presentes por litro de aire. El análisis de ADN, en cambio, detecta la mayoría de los organismos en la muestra”.

Los resultados, presentados en varias publicaciones científicas, muestran que las lagunas de Sierra Nevada y Pirineos albergan microorganismos “que también hemos encontrado en el suelo de Mauritania”, dice Reche. “Es sorprendente”. El proyecto se extiende a lagos de los Alpes (Austria); la Patagonia argentina; las islas Bylot, en el Ártico (Canadá), y el archipiélago de las Shetland del Sur (Antártida).

Con el cambio climático, el fenómeno de los microorganismos viajeros va en aumento -más sequía se traduce en más polvo atmosférico-. De nuevo, los investigadores se preguntan por las consecuencias. Se sospecha que algunos cambios no son positivos. Poblaciones de corales en el Caribe parecen sufrir ya por una cobertura excesiva de polvo, y se investiga también el posible efecto de las “nubes bacterianas” sobre la salud humana.

¿Y el agujero de ozono?

Subamos aún más en la atmósfera, entre 10 y 35 kilómetros. De lo que ahí ocurre llegan titulares todos los otoños puntualmente. Los de 2010 eran buenas noticias: el agujero de ozono sobre la Antártida está disminuyendo. Pero Margarita Yela, del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA), y una de las principales expertas en física atmosférica, advierte contra una visión “demasiado simplista”: “En los últimos años, la atmósfera media antártica se está comportando de manera imprevisible; esto ha provocado que la magnitud del agujero de ozono haya dependido más de las variaciones en la temperatura y de la dinámica atmosférica que de la carga de halógenos [compuestos destructores del ozono]“. La capa de ozono evita que más del 90% de la radiación solar ultravioleta alcance la superficie terrestre. En los años setenta se predijo, y en los ochenta se confirmó, que compuestos industriales con cloro y bromo sufren en la atmósfera reacciones químicas que destruyen el ozono. En 1987 se adoptó el Protocolo de Montreal para reducir estos compuestos, con resultados positivos: la capa de ozono en la Antártida podría recuperarse hacia 2080.

Pero los investigadores no están satisfechos, porque ha aparecido un nuevo factor de incertidumbre: ¿cómo afecta el cambio climático al adelgazamiento de la capa de ozono? “Hay nuevas y más sólidas pruebas de que los cambios en el ozono estratosférico inciden sobre el clima terrestre, y viceversa”, se afirma en el informe del pasado diciembre de la Organización Meteorológica Mundial.

La investigación del clima se beneficiará esta próxima década de los grandes avances en la capacidad de estudiar la atmósfera con satélites. Nunca antes habían tenido los científicos tanta información sobre la Tierra a vista de pájaro. En concreto, uno de los retos más acuciantes ahora es identificar desde el espacio las fuentes emisoras de gases de efecto invernadero, porque solo así se podrá poner en marcha un mercado internacional de carbono eficaz -no hay actualmente un método fiable para comprobar que todo el mundo declara lo que emite-. Ese era el objetivo del satélite OCO (Observatorio Orbital de Carbono), de la NASA, cuyo lanzamiento falló en 2009. La Agencia Espacial Europea (ESA) prepara ya una alternativa, el Carbonsat, que se lanzará en 2018.

Fuente: El Pais

LA CONTAMINACIÓN PREPARA UNA PRIMAVERA DURA PARA LOS ALERGICOS

4 de Marzo de 2011

Polen y contaminación es siempre una mala combinación para las personas con alergia. Y este año no pinta bien para los alérgicos al polen. La primavera será «más larga e intensa» en el centro y sur de la Península, según la predicción que la Sociedad Española de Alergología (SEAIC)realiza a finales del invierno. El pronóstico negativo obedece al elevado índice de contaminación ambiental que han registrado ciudades como Barcelona, Madrid o Valencia durante el pasado mes de febrero. Esto unido a los cambios bruscos de temperatura y las lluvias intensas de los últimos meses prolongarán la temporada de polen.

Los más de seis millones de alérgicos comenzarán a notar los síntomas este mes. Será en abril, mayo y junio, cuando estos se agudicen. «La contaminación es uno de los factores más prevalentes en este sentido, en especial la causada por el tráfico de vehículos», destacó el coordinador de la SEAIC, Francisco Feo, que explica que cada vehículo produce un kg de contaminantes por cada cien kilómetros recorridos».

La toxicidad no sólo afecta a las vías respiratorias, sino que también se deposita en el suelo, afectando directamente a las semillas, las raíces y al desarrollo de la planta, lo que convierte a los pólenes en «más alergénicos y potentes».

El mayor factor de riesgo para los alérgicos a las gramíneas es que se produzca un anticiclón en mayo, ya que el tiempo seco y las temperaturas moderadas son el peor escenario que se les puede presentar. Como todos los años, el agente que provocará una mayor sintomatología en los alérgicos será el polen de gramíneas. «Es el más alergénico y el de mayor distribución en el país, aunque se concentra en su mayor parte en el centro y el sur peninsular», aclaró Feo, que recuerda que ocho de cada diez pacientes alérgicos son sensibles a este tipo de polen.

Síntomas tres meses al año

Los alergólogos predicen una temporada «intensa y larga» en el centro y sur

Las estimaciones nacionales apuntan a que en España cerca del 25 por ciento de la población padece algún tipo de enfermedad alérgica, sobre todo rinitis alérgica y asma. En ambos casos, se trata de patologías «cada vez más prevalentes», alerta. El 70 por ciento de los pacientes presenta síntomas durante más de tres meses al año y, uno de cada cuatro, manifiesta una rinitis alérgica grave que interfiere, de forma significativa, en todos los aspectos de su vida cotidiana. Además, la mitad de ellos sufre también asma y, uno de cada diez, presenta igualmente alergia alimentaria.

Para estos pacientes, la vacuna (administración repetida de la sustancia alergénica durante un periodo de al menos tres años) es el «único método» capaz de modificar la historia natural de la enfermedad.

Fuente: ABC

El servicio de Bomberos de la Ribagorza Norte alerta del peligro del mal uso de las chimeneas

3 de Febrero de 2011
Recientemente ocurría un incendio en una chimenea en Benasque

El servicio de Bomberos de extinción de incendios, salvamento y protección civil de la Ribagorza Norte aconseja un buen uso de las chimeneas para evitar incendios. Sólo la pasada semana, los bomberos tuvieron que actuar en tres ocasiones para sofocar los incendios en las viviendas afectadas. Entre las posibles causas de este tipo de siniestros, desde el servicio de bomberos apuntan, la mala combustión por acumulación de hollín y las deficiencias constructivas.

Arturo Minchot destacaba que los avisos por incendios de chimeneas se están convirtiendo en algo continuo y habitual; y reseña que en los últimos años, reciben alrededor de doce o quince avisos de este tipo cada invierno. Eso sí, apunta que los incendios de esta naturaleza ocurren en mayor porcentaje en chimeneas de obra nueva, y además. También incide en la conveniencia de utilizar combustible adecuado para prender el fuego.

Desde el servicio de bomberos aconsejan una buena limpieza de la chimenea con baquetas y varillas, como mínimo una vez al año, hacer una comprobación de la instalación de la chimenea, su funcionamiento, planta por planta, cerciorarse de que hay buenos elementos aislantes y evitar los materiales inflamables alrededor de las conducciones de humos, así como no abusar de combustibles muy ligeros que provoquen mucha llama.

Fuente: Radio Huesca

El aire de España es de mala calidad

31 de Enero de 2011

Madrid superó en el año 2010 el límite legal de contaminación que marca la Unión Europa al registrar 44 microgramos por metro cúbico de dióxido de nitrógeno de media anual, mientras que Barcelona alcanzó los 50 microgramos.

El dióxido de nitrógeno (NO2) es un gas tóxico e irritante de las vías respiratorias que producen sobre todo los vehículos de motor. Una exposición a corto plazo origina daños en las células pulmonares y una exposición continuada en el tiempo causa daños irreversibles en el tejido pulmonar.


La Directiva 1999/30/CE del Consejo de Europa, relativa a los valores límite de dióxido de azufre, dióxido de nitrógeno y óxidos de nitrógeno, partículas y plomo en el aire ambiente, marca como valor límite anual para la protección de la salud humana, un registro de 40 microgramos por metro cúbico de dióxido de nitrógeno, siendo la fecha de cumplimiento de este valor límite, el 1 de enero de 2010.

Madrid superó, por tanto, en 4 microgramos el límite legal vigente y Barcelona en 10. Además, el ayuntamiento madrileño retiró varios medidores de contaminación de las zonas más contaminadas, con lo que el valor real es aún mayor. La concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid, Ana Botella, se justificó diciendo que los límites impuestos por la Unión Europea eran difíciles de cumplir, y que para cumplirlos habría que reducir el tráfico en un 50%.

La solución propuesta tanto por el Ayuntamiento de Madrid como el de Barcelona para solventar el problema ha sido el de pedir que España pida una prórroga de cinco años más.

Otras capitales europeas, como Londres o Estocolmo, llevan años con un sistema de peajes urbanos para circular por el centro de la capital, reduciendo los niveles de contaminación y congestión gracias a una fuerte reducción del tráfico privado y a un aumento del transporte público. Otras capitales impiden el acceso de vehículos contaminantes y en caso de alta contaminación, prohiben el acceso a los vehículos con matrícula par o impar de manera alterna.

La contaminación del aire es una de las causas del aumento de la mortalidad ya que las partículas en suspensión generadas por los motores penetran en las vías respiratorias debido a su reducido tamaño.

Si no tomamos medidas para reducir el tráfico en las ciudades (principal causante de la contaminación del aire en España), nuestra salud está en riesgo. ¿Por qué no tomamos como ejemplo las medidas adoptadas en otros países modelo en cuanto a contaminación?

Fuente: Analitica