Archivo de Septiembre de 2009

Síndrome del Edificio Enfermo en la ciudad Telefónica

Martes, 29 de Septiembre de 2009

A principios del 2007 una enfermedad prácticamente desconocida afectó a numerosos trabajadores de varios edificios catalanes: la lipoatrofia semicircular. Resulta que a cientos de ellos les aparecieron unas marcas redondas -sobre todo en la parte frontal de los muslos- que luego se constató estaban provocadas por las radiaciones electromagnéticas que sufrían en sus puestos de trabajo. Hablamos de una patología cuyos síntomas suelen remitir cuando el afectado se aleja del foco de irradiación pero demuestra más allá de cualquier duda la peligrosidad de las radiaciones electromagnéticas. Bueno, pues no es más que la punta del iceberg de los problemas que provocan muchos de los modernos edificios de oficinas y que están agrupados bajo la desconocida denominación de Síndrome del Edificio Enfermo.

El Distrito C es una ciudad de edificios supuestamente inteligentes pero a 12 de febrero del 2009 –fecha en que se celebró el pleno del Comité Provincial de Seguridad y Salud de Madrid- se habían confirmado 27 casos de lipoatrofia según reconocería Isabel Sanz, jefa de los servicios médicos de Telefónica en dicha reunión. Y nosotros pudimos hablar con una de las personas afectadas –que nos pidió mantenerse en el anonimato por temor a posibles represalias-, alguien que acababa de comenzar a trabajar como administrativa en uno de los edificios de Telefónica cuando le apareció la lipoatrofia semicircular en el muslo derecho. “En otoño de 2007 –nos diría- el médico de la mutua de la compañía, Fernando Pedro Macho, me reconoció verbalmente que era lipoatrofia. Y en noviembre me aplicó el protocolo en estos casos: análisis, mediciones en la pierna (la lesión, para ser considerada lipoatrofia, debe tener más de dos centímetros de grosor) y demás. Pero el caso lo incluyó en el reconocimiento médico anual que además es voluntario y no me correspondía hacer en ese momento”. Pues bien, el diagnóstico del mencionado galeno –al que hemos tenido acceso- ofrece un rodeo dialéctico que evita pronunciar “lipoatrofia semicircular”: “Lesión en cara anterolateral del muslo derecho”. Agregaremos que como la empresa comunica siempre los accidentes laborales el sindicato Alternativa Sindical de Trabajadores (AST) nos confirmaría que esta trabajadora aparece en el listado de casos.

Luego supimos que la lipoatrofia se considera un accidente laboral sin derecho a baja y, por consiguiente, esta persona se vio obligada a continuar trabajando. “Tenía una especie de hondonada en el muslo, como si hubiera desaparecido la grasa y disminuido la masa muscular –nos diría-. Notaba como una presión sobre la pierna. Es difícil de explicar si no se ha sentido. Es como una tensión sobre la zona afectada que no se ve pero notas como una energía molesta. En ese periodo me encontraba muy cansada. Sentía dolor y pesadez en las piernas, palpitaciones e insomnio. Todo ese estrés me provocó un estado continuo de ansiedad. Es muy difícil concentrarse en trabajar en esas condiciones. Antes de la baja tuve que ir al ambulatorio porque me dio una taquicardia bastante fuerte. Consulté a diferentes médicos y uno de ellos, el doctor Bernal, llegó a decirme que lo que tenía no era una simple lesión y que saliera lo antes posible de mi puesto de trabajo. Para mí fue una preocupación más”. En suma, un parte médico esquivó esa vez su sufrimiento: Baja laboral por crisis de ansiedad. Cuatro meses en dique seco. “Afortunadamente a las pocas semanas de estar en mi casa -nos reconocería- las marcas de la lipoatrofia desaparecieron”.

Tras la primera aparición de casos de lipoatrofia Telefónica instalaría en algunos despachos -no en todos- una toma de tierra para derivar al suelo las posibles cargas electroestáticas. Y se preocupó de mejorar el nivel de humedad del ambiente. Un día cualquiera está a 42,5% de humedad y 23º C de temperatura. Lo normal. “Pero los niveles de humedad en el Distrito C no se han corregido del todo ni mucho menos, y de hecho, en el último informe médico se indica que ‘el ambite laboral es muy seco’”, según AST. Eso sí, como en tantos edificios considerados “enfermos” la estructura del edificio es metálica y “conecta” por ello con el interior. Enormes ventanales conforman el “muro exterior” y eso podría traducirse en una buena iluminación natural pero lo cierto es que las luces, fluorescentes, suelen permanecer encendidas de forma continua. Lámparas que vibran a una velocidad que no percibe el ojo pero que hace que estar bajo ellas durante horas de lugar a dolores de cabeza. El aire en esos edificios es asimismo artificial pues no hay ventilación natural. El piso es de plástico y las pinturas de las paredes están fabricadas con productos que pueden ser tóxicos. Y por si todo ello no bastara una buena flota de trabajadoras de la limpieza recorre a diario con sus carros multicolores las distintas plantas de los diferentes bloques de oficinas utilizando sus aerosoles de productos tóxicos.

Por lo que se refiere al grado de contaminación electromagnética que pueda haber es difícil saberlo porque la empresa no ha comunicado esos datos a los responsables sindicales pero hoy todo el Distrito C está cubierto por una invisible red de ondas emitidas por los WiFi. A lo que hay que sumar que prácticamente cada empleado porta un teléfono móvil. Por otra parte, los campos electromagnéticos que se forman alrededor del numeroso cableado existente son sin duda intensos porque cada planta –diáfana- posee numerosas filas de puestos de trabajo conectados y la potencia energética para abastecer tantos equipos tiene que ser alta.


Bueno, pues el de Telefónica no es más que uno de los muchos casos existentes en España, la mayor parte de los cuales no han salido a la luz pública. Nosotros tuvimos ocasión de recoger el testimonio de varias trabajadoras más de ese conjunto de oficinas que padecen lipoatrofia -en estos casos diagnosticados por los servicios médicos de la empresa- y los síntomas son similares en todos los casos. Y no crea el lector que se trata de unos cuantos solo… En el Distrito C trabajan 14.000 trabajadores.

En el departamento de Prensa nos intentaron “tranquilizar”: “Hace dos años –nos dirían- hubo efectivamente algunos casos de lipoatrofia semicircular pero se aplicaron las medidas oportunas y ya no los hay”. Les respondimos entonces que nos constaba que al menos había 27 casos confirmados hoy y que sabíamos de trabajadores que pueden tener la enfermedad pero no lo hacen público. Insistimos por ello en conocer la situación real y quedaron en facilitarnos los datos más recientes. Sin éxito. Al cierre de este número –mediados de marzo- se nos dijo que “aún estaban reuniendo la documentación”. Asimismo contactamos en cuatro ocasiones con Isabel Sanz, jefa de los servicios médicos de Telefónica y con su ayudante, Lola Corella, pero tampoco conseguimos su versión; primero afirmaron estar dispuestas a atendernos y cuando iban a cumplirse dos semanas desde la primera llamada telefónica, Sanz nos derivaría a la dirección de Prevención de la compañía. Una manera de comunicarse muy poco comunicativa para tratarse de la que pretende ser una empresa puntera en servicios de comunicaciones.

Más info: este texto es parte de un extenso reportaje que he publicado en la revista mensual Discovery DSalud de este mes de abril.

Fuente: Miguel Jara

La contaminación atmosférica tiene un efecto grave en la salud del corazón

Lunes, 28 de Septiembre de 2009

Un estudio presentado en el marco del Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología, que se celebra estos días en Barcelona, demuestra una relación directa entre la contaminación atmosférica y determinadas enfermedades cardiovasculares. Así lo ha asegurado el coordinador del grupo de investigación en epidemiologia y genética cardiovascular del Instituto Municipal de Investigación Médica de Barcelona, Roberto Elosua quien, remitiéndose a los datos de la investigación, ha explicado que los días en qué se detecta una subida de la contaminación atmosférica a las ciudades el número de ingresos hospitalarios por insuficiencia cardíaca e infarto agudo de miocardi también aumenta.

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El estudio también analiza el efecto de la contaminación en las enfermedades de corazón a largo plazo, y demuestra, por ejemplo, que vivir cerca de una autopista aumenta la incidencia de infarto. Se trata, según Elosua, de nuevas evidencias que en un futuro se habrán de traducir en medidas preventivas dirigidas a reducir los niveles de contaminación atmosférica a las ciudades, ha dicho.

 

Una reducción de la polución evitaría 3.500 muertes por año en Catalunya. Elosua se ha remitido a un estudio publicado por la Generalitat de Cataluña y del Centro de Búsqueda en Epidemiologia Ambiental que recientemente constataba el grave efecto de la contaminación atmosférica en la salud de las personas. Según datos de la investigación, si Barcelona redujera los límites de contaminación ambiental a los niveles recomendados a niveles internacional se podrían reducir hasta 1.800 ingresos hospitalarios por año y evitar hasta 3.500 muertes. A nivel español, segundos ha apuntado Elosua, el número de muertes que se podrían evitar asciende a 16.000.

Fuente: Cope.es

Contaminación en el hogar

Lunes, 21 de Septiembre de 2009

Por: Olivia P. Tallet. EFE

La contaminación del aire en el interior de las viviendas puede ser superior a la de los exteriores y conducir a enfermedades respiratorias u otras, aunque existen métodos para sanear el aire que se respira en el hogar.
Estudios de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) indican que los niveles de contaminantes en el aire en espacios interiores, como el hogar o la oficina, pueden ser de dos a cinco veces, “y en ocasiones hasta más de cien veces”, superiores a los del exterior.

Muchas personas toman especial cuidado en asegurarse de beber agua descontaminada, ya sea comprándola embotellada, instalando filtros en los hogares, o adquiriéndola en máquinas ozonificadoras muy de moda en las tiendas naturistas.

Pero la contaminación del aire que respiramos puede ser tan perjudicial o más que la del agua que consumimos. De hecho, mientras las personas suelen beber entre dos a cuatro litros de agua diarios, el adulto promedio inhala alrededor de 80 metros cúbicos de aire (80.000 litros) al día.

Lo que sucede con el aire en espacios interiores, donde las personas invierten el 90 por ciento de su tiempo, es que a los contaminantes que de por sí se introducen desde el exterior, se les agregan otros.
Entre éstos se encuentran contaminantes producidos por la humedad, equipos de calefacción y aire acondicionado, químicos contenidos en artículos de cuidado personal y de limpieza o despedidos por materiales de la construcción y alfombras del inmueble, gases de la cocina, entre otros.

Químicos, moho, hongos, microorganismos y partículas contaminantes proliferan por toda la casa, conduciendo a alergias, enfermedades respiratorias y del corazón.
Muchas de las partículas contaminantes se asocian con enfermedades neurológicas y del sistema inmunológico, así como cáncer y otros problemas de salud, tal como se expresa en el reporte de tendencias en la calidad del aire dado a conocer por la EPA.

Las soluciones
Organizaciones orientadas al consumidor indican que no existe hasta ahora ningún método capaz de descontaminar completamente los ambientes interiores. Sin embargo, la EPA señala tres maneras para reducir dicha contaminación: eliminar sus fuentes principales, incrementar la ventilación, y utilizar métodos y aparatos para la purificación del aire interior.

Eliminar las fuentes principales comprende reparar averías que producen humedad, aislar componentes que contienen asbestos, reducir las emisiones en calefactores y hornillas de gas, y no fumar en espacios interiores.
También eliminar o reducir el uso de productos personales que despiden químicos tóxicos volátiles (la mayoría de los rociadores) y guardar en cabinas selladas los que contienen solventes.

Abrir frecuentemente ventanas y puertas es importante para renovar el aire de los interiores, cosa que no hacen mecánicamente la mayoría de los acondicionadores de aire residenciales, a los que se les deben cambiar los filtros periódicamente.

Por otro lado, “mientras más se conoce sobre el daño de la contaminación en interiores, más personas optan por poner purificadores de aire en sus hogares y oficinas”, según Rik A. Miller, propietario de la compañía Madison Distributing.
Miller, cuya compañía se dedica a la distribución de purificadores de aire y agua para viviendas y comercios, explicó que “existen diferentes unidades para el hogar que contienen generadores de ozono e ‘ionizadores’ que destruyen bacterias, ciertos mohos y hongos, y alergenos suspendidos en el aire”.

Estos aparatos, generalmente portátiles, eliminan partículas del aire a través de un proceso de ionización que las vuelve pesadas, y destruyen bacterias y olores con pequeñas emisiones de ozono en niveles saludables.

Para sanear el aire del hogar se pude considerar también la limpieza especializada de los conductos de aire de los acondicionadores.

Fuente: La Guia

La contaminación atmosférica afecta al desarrollo infantil

Lunes, 21 de Septiembre de 2009
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Un reciente estudio relaciona la contaminación ambiental del estado de Nueva Jersey (EE.UU.) con un menor desarrollo fetal. Los datos se han obtenido gracias a las lecturas diarias del índice de contaminación del aire, desde 1999 hasta 2003, junto con los resultados de un análisis realizado a unos 336.000 bebés que nacieron en el mismo periodo. Los hogares de las madres embarazadas se encontraban a pocos kilómetros del lugar donde se analizó la calidad del aire.

Investigadores de la Universidad de Medicina y Odontología de Nueva Jersey (EE.UU.) han hallado relación entre el desarrollo del feto y el grado de polución atmosférica al que estaban expuestas las madres durante la gestación. Los científicos, pertenecientes al departamento de epidemiología de la Facultad de Salud Pública, observaron que el riesgo de que un bebé naciera con bajo peso aumentaba de forma significativa a medida que se incrementaba la exposición a diversos contaminantes atmosféricos. Los más destacados fueron las partículas en suspensión (de 4 microgramos) y los óxidos de nitrógeno.

David Rich, coordinador del estudio publicado en la revista “Journal of Epidemiology and Community Health”, señaló que en investigaciones anteriores ya se había desvelado cómo la contaminación atmosférica podría alterar la actividad celular y reducir la cantidad de oxígeno y de nutrientes que debería recibir el feto. La contaminación no es sólo un problema durante el embarazo, sino que también influye en el desarrollo del bebé durante sus primeros años de vida. Además de estar expuesto a la polución ambiental, cualquier individuo, en su propio hogar, genera residuos y toxinas que pueden afectar a la salud de todos los habitantes de la casa.

Desarrollo cerebral

En el cuerpo humano se almacenan numerosas sustancias tóxicas, algunas prohibidas hace 30 años

El modo en el que la contaminación de los hogares actúa sobre el desarrollo cerebral infantil es otro tema de estudio. Atrae el interés de científicos del Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental (CREAL) de Barcelona y del Instituto Municipal de Investigación Médica (IMIM) del Hospital del Mar. Después de analizar la calidad del aire del hogar en el que residían 482 niños en Menorca, todos ellos fueron sometidos al test McCarthy para evaluar sus habilidades infantiles a los cuatro años de edad. En la revista “American Journal of Epidemiology”, se desvela que, con independencia de otros factores, la contaminación del hogar está relacionada con el desarrollo neuropsicológico de los niños.

El motivo principal se encuentra, aseguran los investigadores, en el dióxido de nitrógeno, un gas tóxico para el organismo que se produce en la combustión del gas natural, entre otros. Parece ser que, en altas concentraciones, favorece la aparición de trastornos de comportamiento en los niños. Los efectos negativos fueron más visibles en personas con una variante del gen GSTP1, que codifica para la mayoría de enzimas antioxidantes encargadas de combatir el estrés oxidativo del organismo.

Depósito de contaminantes

En el cuerpo se almacenan numerosas sustancias tóxicas para los humanos. Un estudio de IMIM certifica que, en su mayoría, son residuos industriales y pesticidas para la agricultura, que llegan a través de la cadena alimentaria. Los investigadores analizaron la sangre de 919 individuos que participaron en una encuesta de salud en 2002. El objetivo era hallar las concentraciones en sangre de los tóxicos estudiados.

Según explica Miquel Porta, investigador del IMIM y catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), “los resultados revelan que ningún catalán está libre de algunos de los 19 compuestos analizados. En todos los casos se detectaron, al menos, tres toxinas. Los análisis ponen de manifiesto que un 88% de la población tiene en el organismo restos de residuos de DDT, un insecticida ya prohibido. Su principal producto de degradación, el DDE, se encuentra en toda la población estudiada.

En más del 96% de la población se encontraron también plaguicidas prohibidos, como el Hexacloro-benceno (HCB) y el Hexacloro ciclohexano (BHCH), además de aislante eléctrico cuya comercialización tampoco está permitida, el Pentacloro bifenil (PCB), que se halló en más del 85%. Con todo, los investigadores señalan que un 62% de la población catalana tiene, al menos, 10 de las 19 sustancias tóxicas analizadas. “La mayoría en concentraciones bajas”, aclara Porta

LAS MUJERES, MÁS AFECTADAS

El estudio sobre sustancias tóxicas del IMIM demuestra que los niveles más altos de toxicidad se encuentran en las personas obesas o con sobrepeso y de mayor edad. Puesto que la principal vía de entrada de sustancias tóxicas en el organismo es la grasa animal, quienes más incluyen este alimento en su dieta habitual, revelan una mayor concentración de tóxicos.

Las mujeres son quienes tienen también mayores niveles de toxicidad, aunque se desconoce con exactitud el motivo. Una de las razones esgrimidas por los investigadores es su relación con la obesidad, más frecuente en el sexo femenino. Miquel Porta señala que los tóxicos se han detectado en todas las culturas y clases sociales, ya que los alimentos se distribuyen de forma global y es difícil eliminar los tóxicos del entorno. Un ejemplo es el DDT, prohibido desde 1977, pero que 30 años después todavía persiste en más del 80% de la población.

Fuente: Econoticias

¿Es de buena calidad el aire que respiramos?

Domingo, 20 de Septiembre de 2009

Alertan de la tendencia al alza de la presencia de un contaminante, originado por los motores diesel, las obras y la industria, en la atmósfera de Albacete

El aire que se respira en Albacete es de «buena calidad», pues la presencia de los distintos contaminantes es baja. Esta es la conclusión a la que se llegó hace un par de años en el diagnóstico que se realizó a través del programa Agenda 21 Local.

Pero, hay tendencias, que preocupan. Un informe detallado ayer por el Observatorio de Sostenibilidad en España alertaba de que la «preocupante» concentración de las partículas en suspensión de menos de diez micras (PM10) y, en concreto, citaba a Albacete entre las cinco ciudades con peores registros en esta medición.

Ya el diagnóstico de la Agenda 21 Local hablaba de la «tendencia ascendente» de este contaminante debido, decía el documento, al aumento de las fuentes que lo emiten: los motores diesel y procesos industriales.

Esta tendencia «al alza» también ha sido detectada por el Observatorio de Sostenibilidad en España, que mantiene que «en todos los años, se superan los valores límite» en cuanto a la concentración de partículas y que el valor más alto se registró en el año 2004.

El documento, difundido ayer, mantiene que «el número de superaciones de los niveles de concentración de PM10 se encuentran muy por encima del valor límite de 35 días/año establecido para el 2005, llegando a ser casi cinco veces más en el año 2003». Si el valor límite es de 40 micragramos por metro cúbico, en Albacete hay un concentración media anual de 48.

Un 25% más de coches

Una posible causa es el aumento del parque de vehículos. Sólo en los últimos cinco años, ha crecido un 25%: 105.189 vehículos registrados en el padrón municipal en este año, frente a los 84.034 del año 2002.

Esta causa, la del aumento de motores de diesel, fue ayer apuntada por el concejal de Sostenibilidad, Ramón Sotos, al ser preguntado por la cuestión. Sin embargo, Sotos se mostró tranquilo en cuanto a la calidad del aire de la capital pues, según afirmó, las mediciones que realiza la única estación que hay en la ciudad -ubicada en el campus universitario- no arroja datos preocupantes. «Sólo hemos tenido un repunte de partículas debido al polvo de las obras, -señaló Sotos-, pues en la zona donde está la estación hay mucha construcción, pero ni siquiera este verano los niveles de ozono han sido preocupantes».

El informe del Observatorio de Sostenibilidad de España recoge que en Albacete, el nivel de ozono troposférico, supera todos los años el valor objetivo de 25 días/año establecido para 2005, aunque «se aprecia una tendencia a la baja». Del resto de contaminantes, no se superan los límites legales.

No obstante, el responsable del área de medio ambiente del Observatorio de la Sostenibilidad de Albacete, Jorge de las Eras, puso en cuarentena estos datos, «existen deficiencias en el seguimiento del nivel de contaminación en España y extrapolar unos datos a veces puede dar lugar a errores», dijo.

Fuente: Laverdad

Madrileños y barceloneses respiran hasta cinco clases de drogas en el aire de la ciudad

Sábado, 19 de Septiembre de 2009

El aire de Madrid y Barcelona contiene moléculas de hasta cinco clases de drogas, entre ellas, la cocaína. Así lo destaca un estudio realizado por un equipo de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (Ciemat) y del Instituto Catalán para la Investigación del Agua (Icra ) que han desarrollado un método para detectar si existen partículas de droga en el aire de las ciudades.

En cantidades tan pequeñas, ni respirando 1.000 años se llegaría a consumir el equivalente a una dosis

Los investigadores han analizado las partículas aéreas en suspensión y han certificado la presencia de hasta cinco clases de drogas en las dos zonas analizadas de las dos mayores ciudades españolas. Aunque no han aclarado en cuál de las dos urbes se ha detectado mayor cantidad de droga, han señalado que los datos “no son representativos del aire de las dos ciudades, ya que se recogieron en zonas muy concretas, donde era de esperar un consumo mayor”.

Los científicos encontraron hasta 17 componentes pertenecientes a cinco drogas diferentes en ambas ciudades, pero señalaron que la mayor parte de las partículas que se encontraron son atribuibles a la cocaína. También se hallaron componentes de anfetaminas, opiáceos, cannabinoides y ácido lisérgico.

Respecto al nivel de concentración de las drogas en el aire, los investigadores aclararon que está “en cantidades tan pequeñas que ni aun respirando 1.000 años se llegaría a consumir el equivalente a una dosis”. Por último, señalaron que su objetivo es “disponer de herramientas que permitan evaluar” el consumo de drogas entra la población de forma rápida y anónima”.

Mayor concentración en los fines de semana

En todas las muestras de los análisis que se llevaron a cabo en Madrid y Barcelona se hallaron niveles detectables de cocaína y de su metabolito, la benzoylecgonina, además de un cannabinoide, el tetrahidrocanabinol (THC).

Las concentraciones varían entre los 29 y los 850 picogramos (un picogramo es la billonésima parte de un gramo) por metro cúbico. Las concentraciones más altas se registraron los fines de semana. El estudio, que se publica esta semana en la revista Analytical Chemistry, se ha llevado a cabo mediante la instalación de unos filtros de microfibras de cuarzo que recogieron las partículas suspendidas en el aire.

Fuente: 20 Minutos

La exposición ambiental podría causar hasta 16.000 muertes anuales prematuras por cáncer de pulmón y problemas respiratorios en España

Viernes, 18 de Septiembre de 2009
  • en España se calcula que puede haber 18 millones de personas que respiran aire contaminado
  • el asma, la EPOC, la aparición temprana de enfermedades respiratorias en los niños, la pérdida en la función pulmonar e incluso el cáncer de pulmón, aumentan a consecuencia de la contaminación ambiental
  • a causa de la contaminación del aire fallecen 3 veces más personas que por accidentes de tráfico y casi 10 veces más que por accidentes laborales
  • medidas como el control de emisiones industriales o domésticas y la reducción del tráfico promoviendo el uso del transporte colectivo pueden hacer que todos, y especialmente las generaciones venideras, puedan respirar tranquilas
  • respirar aire limpio y saludable es un derecho inalienable de todo ser humano

La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica, SEPAR, advierte que actualmente en España se calcula que puede haber 18 millones de personas que respiran aire contaminado y que podrían calcularse hasta 16.000 muertes anuales prematuras por cáncer y problemas respiratorios relacionados con la exposición ambiental. La contaminación de la atmósfera incide en la aparición y agravamiento de enfermedades respiratorias. En España, a causa de la contaminación del aire fallecen 3 veces más personas que por accidentes de tráfico y casi 10 veces más que por accidentes laborales (comparativa según el año 2003).

La Dra. Pilar Cebollero, coordinadora del área de Enfermedades Respiratorias y Medio Ambiente de SEPAR, apunta que los problemas respiratorios derivados de la exposición al aire contaminado o derivados del cambio climático, se concretan en el empeoramiento de enfermedades preexistentes como el asma y la EPOC, el aumento de los ingresos hospitalarios por enfermedades respiratorias, la aparición de problemas alérgicos, la aparición temprana de enfermedades respiratorias en los niños, la pérdida en la función pulmonar e incluso el cáncer de pulmón.

Hoy, hasta 80 ciudades españolas superan los límites establecidos por la directivas europeas que fijan los límites de los contaminantes que deben considerarse. Asimismo, los ciudadanos no tienen un conocimiento claro de la situación del aire que se respira y de las consecuencias de la contaminación sobre la salud pulmonar.

La Dra. Cebollero, recuerda que según un informe de la OMS, un 25% de la mortalidad en el mundo es atribuible a factores ambientales. La contaminación atmosférica merma la salud y la calidad de vida de los ciudadanos y daña el entorno natural. Éste es un problema global que afecta tanto a países desarrollados, especialmente en sus grandes ciudades, como a países en vías de desarrollo.

La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático usa este término sólo para referirse al cambio por causas humanas, que se suma a la variabilidad natural del clima. El origen del cambio climático se encuentra en las emisiones originadas por las industrias, las calefacciones y el tráfico. Además de los cambios en el clima, la creciente emisión de polucionantes hace que la calidad del aire sea alarmantemente precaria.

Explica la Dra. Cebollero que el clima tiene una responsabilidad directa en la concentración de polucionantes y en su dispersión. La disminución de la capa de ozono y el consiguiente calentamiento aumenta la concentración de ozono en la superficie terrestre. La temperatura también influye en la cantidad de Radón emitido, causante conocido de cáncer de pulmón.

Comenta la Dra. Cebollero que “medidas como el control de emisiones industriales o domésticas y la reducción del tráfico promoviendo el uso del transporte colectivo pueden, sin duda hacer que todos, y especialmente las generaciones venideras, puedan respirar tranquilas”. Asimismo, el Dr. Julio Ancochea, presidente de SEPAR, considera que “respirar aire limpio y saludable es un derecho inalienable de todo ser humano”.

El tráfico y la salud pulmonar

El tráfico es el principal responsable de la contaminación del aire por sus emisiones de Dióxido de nitrógeno (NO2). Los niños y los asmáticos son los más afectados por la exposición a concentraciones de NO2. Asimismo, la exposición al NO2 también se ha relacionado con enfermedades respiratorias crónicas, el envejecimiento prematuro del pulmón y con la disminución de su capacidad funcional.

Por otra parte, el NO2 afecta a los tramos más profundos de los pulmones inhibiendo algunas de sus funciones como la respuesta inmunológica, lo que provoca una merma de la resistencia a las infecciones.

En España, existe un alto porcentaje de vehículos diesel, que consumen menos, pero que emiten hasta 6 veces más partículas contaminantes. Además, el tráfico es responsable de otros impactos medioambientales como la emisión de gases de efecto invernadero y el ruido.

Otros contaminantes y su repercusión en la salud respiratoria

Las partículas en suspensión, que en parte también proceden de la combustión de carburantes fósiles generada por el tráfico, se consideran el problema de contaminación ambiental más severo por sus graves afecciones al tracto respiratorio y al pulmón. Las partículas de menos de 10 µm pueden penetrar hasta las vías respiratorias bajas y están detrás de numerosas enfermedades respiratorias y del cáncer de pulmón.

El ozono troposférico (O3) es un agente oxidante que se forma a partir de contaminantes precusores. El O3 tiende a descomponerse en las zonas donde existe una alta concentración de NO2. Esto explica su presencia más aguda en las tardes de verano en los cinturones metropolitanos. Elevadas concentraciones de O3 provocan irritación en los ojos, en las superficies mucosas y en los pulmones.

Fuente: Sociedad española de Neumologia

La contaminación del aire mata a 2 millones de personas cada año según la OMS

Jueves, 17 de Septiembre de 2009

Aproximadamente la mitad de la población mundial vive en grandes ciudades que día a día crecen y se expanden, y generan unos niveles de contaminación que causan la muerte prematura de más de dos millones de personas cada año, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Salida de humo por el tubo de escape de un coche. EFE/Archivo

Por eso, el lema del Día Meteorológico Mundial que se celebra hoy es “El tiempo, el clima y el aire que respiramos”, porque la calidad del aire que respiramos es decisiva para la salud humana pero también para cuestiones tan importantes como el clima, los cultivos, los desastres naturales o el cambio climático.

Desde hace cincuenta y nueve años, cada 23 de marzo la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y la comunidad meteorológica global celebran este día que sirve para aumentar la colaboración internacional, atenuar los desastres naturales y prevenir las enfermedades y daños a la salud o el medio ambiente relacionados con las condiciones atmosféricas.

Durante siglos, los humanos lograron adaptarse bastante bien a las repercusiones del tiempo y el clima al adecuar la vivienda, la producción alimentaria, el suministro de energía y los medios de vida a las condiciones climáticas y medioambientales.

Sin embargo, en los últimos decenios, cuestiones como el crecimiento demográfico, la mayor demanda energética o el desarrollo industrial han generado una emisión de gases y partículas en tal cantidad que afectan a la salud humana y provocan asma, cáncer de pulmón, y enfermedades cardíacas, entre otras muchas afecciones.

Junto al daño a la salud humana, la mala calidad del aire afecta también a la economía mundial, la seguridad alimentaria, los recursos hídricos y el desarrollo sostenible (al dañar plantas, cultivos y ecosistemas).

Por todo ello, desde los años cincuenta, la OMM trabaja en la coordinación de las observaciones y análisis de la composición atmosférica para medir el grado de gases de efecto invernadero, aerosoles y ozono que contaminan el aire y afectan al clima.

El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), copatrocinado por la OMM, autor del Cuarto Informe de Evaluación que recibió el Premio Nobel de la Paz en 2007, llegó a la conclusión de que el cambio climático es indiscutible y muy probablemente se debe al aumento de las concentraciones de gases de efecto invernadero provocados por el hombre.

El IPCC también previó un aumento de la frecuencia e intensidad de las inundaciones, sequías y otros fenómenos meteorológicos y climáticos extremos como consecuencia de los cambios en el clima, en particular las olas de calor que pueden tener efectos perjudiciales para la salud humana, acentuar la contaminación y propagar los incendios forestales y la deforestación.

Prevenir y luchar contra todos estos agentes agresores es la labor del OMM que, desde su creación en la década de los cincuenta, ha coordinado las observaciones y análisis de la composición atmosférica que han contribuido a comprender el cambio de la composición química del aire y constituyen la base científica de las predicciones sobre los efectos del clima y sus repercusiones.

Fuente: Informativos Telecinco