Contaminación atmosférica dentro del hogar por estufas y cocinas

28 de Mayo de 2010
El aire es el recurso natural más intensamente utilizado por el hombre. Para tener una pequeña idea de esa proporción de uso, analicemos algunas cifras: el hombre consume al promedio al día aproximadamente 2 kilos de alimentos sólidos; unos 3 a 4 litros de agua y nada menos que entre 12 a 20 kilos de aire en 24 horas, dependiendo de la cantidad de ejercicio que se realice.

Ese aire que respiramos, cuando es puro, es una mezcla de varios gases, pero contiene además partículas en suspensión y trazas de sustancias intrínsecamente tóxicas en bajísimas concentraciones. El ser humano, al igual que muchos animales, evolucionó bajo esa atmósfera, por lo cual desarrolló mecanismos de limpieza de sus pulmones y una cierta tolerancia a las sustancias tóxicas presentes. Estos mecanismos se hacen ineficientes cuando el mismo hombre emite al aire nuevas sustancias o hace aumentar las concentraciones de aquellas que ya existían. A todas estas sustancias llamaremos contaminantes.

Los contaminantes emitidos en grandes cantidades por vehículos motorizados e industrias son los que dan origen al “smog”, tan común en las grandes ciudades.

Estufas y cocinas que usan gas licuado o parafina contaminan el aire de las habitaciones en índices muchas veces mayor que el registrado en atmósferas abiertas. Mediciones realizadas en Santiago y comparadas con registros internacionales son una alerta ante un asunto grave aunque ignorado.

El “Smog” doméstico

El común de las personas entiende por “smog” un aire que se ve sucio a simple vista debido a la disminución de la visibilidad provocada por la existencia de gran cantidad de partículas en suspensión. Nosotros debemos aclarar que un aire puede no verse sucio y, sin embargo, poseer una gran cantidad de contaminantes. Muchas sustancias lanzadas al aire son altamente tóxicas, pero inodoras e incoloras. Tal es el caso de muchos contaminantes que se liberan al interior de las viviendas.

La contaminación que ocurre al interior de los hogares es muy poco conocida y será nuestro tema de análisis, ya que alcanza niveles muchas veces mayores a los que existen en el centro de Santiago.

¿De dónde provienen esos contaminantes? -En todos los hogares se realizan combustiones, ya sea para cocinar o para calefaccionarse. En todos esos procesos de combustión se liberan contaminantes que permanecen en el aire de todas las dependencias de la casa por periodos que varían según la ventilación del lugar y del tipo de contaminante.

Considerando la cantidad en que esas sustancias son emitidas y su grado de toxicidad podemos decir que los principales contaminantes son el anhídrido sulfuroso (SO2), el monóxido de carbono (CO2) y los óxidos de nitrógeno (NOx).

La velocidad de emisión o cantidad que se emite de cada contaminante, por unidad de tiempo, depende de variables tales como:

a) El tipo o calidad del combustible empleado. En orden decreciente encontramos al gas licuado, gas de cañería, kerosene, carbón, leña.

b) La cantidad de combustible que se queme, la cual depende de la energía calórica que se quiera obtener.

c) La calidad de la combustión, condicionada por la oxigenación que se proporcione al proceso.

Analicemos lo que ocurre con cada uno de los contaminantes nombrados y que se generan al interior de los hogares.

El anhídrido sulfuroso (SO2). La cantidad de SO2 que se desprenda depende de la calidad del combustible. Por lo tanto, al quemar kerosene sale más SO2 que con el gas licuado. Esto nos llevó a medir la cantidad de SO2 que emana de algunas estufas a kerosene, encontrando que en una casa-habitación de 70 m2, con una estufa de doble quemador encendida durante 6 horas, se llega en el aire a una concentración promedio de 0,24 ppm (917 ug/m3) de SO2, y alcanza a 1 ppm (3.820 ug/m3) en la habitación donde se encuentra el artefacto (ppm: parte por millón, ug: microgramo).

Para tener una idea de la magnitud del problema, comparemos esos resultados con los obtenidos en algunas grandes urbes. En Londres, en su periodo de mayor concentración (1959), llegó a concentraciones promedio de 300 ug/m3 de SO2; en Nueva York fue en 1968 de 573 ug/m3; y en Santiago los mayores picks se presentan en los meses de invierno, pero sobrepasan difícilmente los 400 ug/m3 en los peores días.

Los límites permisibles para la calidad del aire recomendados por la EPA (Environmental Production Agency, USA) son de 80 ug/m3 y la OPS (Organización Panamericana de la Salud) recomienda 100 ug/m3, valores que son sobrepasados en más de 10 veces cuando se mantiene una estufa encendida.

Entre los efectos sobre la salud provocados por una exposición prolongada a las concentraciones ya expuestas se advierte:

-Aumento de la incidencia de bronquitis crónica.

-Predisposición del pulmón para ser más fácilmente atacado por microorganismos.

-El volumen de aire en expiración forzada se ve disminuido.

-Afecta los mecanismos de limpieza de los pulmones, y por lo tanto, las partículas inhaladas permanecen más tiempo en los alvéolos.

Las personas más afectadas son los niños y los enfermos broncopulmonares y cardiovasculares, de tal manera que una persona que sufra asma, verá aumentar la frecuencia de los ataques al encontrarse en una atmósfera que contenga SO2 en las concentraciones antes dichas.

Debemos insistir en que la cantidad de SO2 que se desprenda no depende de la calidad de la combustión, sino del contenido de azufre del combustible en el siguiente orden decreciente: carbón, kerosene, gas pobre, gas licuado.

El monóxido de carbono (CO). Es un gas altamente tóxico, pues posee una afinidad con la hemoglobina (Hb) 210 veces mayor que el oxígeno, formando carboxihemoglobina (COHb) e inhibiendo así un porcentaje de la Hb presente en el organismo.

La cantidad de CO que se desprende guarda relación con la calidad de la combustión. Si el combustible se quema mal, o sea, en presencia de poco oxígeno (llama rojiza), la cantidad de CO liberada será mayor.

Un estudio realizado por la Universidad de Berkeley, Estados Unidos, en una casa experimental, manteniendo encendida una cocina a gas, dio concentraciones de CO como máximo de promedio para una hora ) en el dormitorio, y de sólo 0,5 ppm (0,6 mg/m3) al exterior de la vivienda.

La concentración promedio en el centro de Santiago en julio de 1979 fue de aproximadamente 10 ppm (11,1 mg/m3).

La inhibición de la Hb por parte del monóxido de carbono depende no sólo de la concentración exterior, sino también del tiempo de exposición a ese contaminante. Es así como una concentración de 20 ppm (23 mg/m3) produce una inhibición de Hb del 0,8% en una hora y de 3% en 8 horas.

Los límites permisibles recomendados por los distintos organismos se refieren a promedios de 8 horas y son de 8 ppm (8,9 mg/m3) para la EPA y de 9 ppm (10 mg/m3) para la OPS, niveles que al equilibrio provocan una inhibición del 1,5 % de la Hb.

Los efectos sobre la salud están relacionados con el daño que produce el CO en el sistema nervioso central. Se ha podido determinar que la exposición a bajas concentraciones de CO produce una disminución en la velocidad de respuesta a un estímulo, se alteran los límites de detección visual y se ha encontrado además una mayor incidencia de enfermedades respiratorias en niños que habitan casas con cocinas a gas, comparadas con aquellos que lo hacen en habitaciones que poseen cocinas eléctricas.

El problema es mucho más grave cuando usan estufas, ya sean de gas o kerosene, puesto que se disminuye la ventilación del lugar para que no se escape el calor y se mantienen éstas encendidas por largos períodos.

Oxidos de nitrógeno (NOx). Son de dos tipos: el óxido nítrico (NO) y el dióxido de nitrógeno (NO2), siendo más tóxico este último. La cantidad de NOx que se desprende aumenta al mejorar la calidad de la combustión, de tal forma que una llama azulada desprende más NOx que una rojiza.

Las mediciones que realizamos utilizando estufas de uso corriente revelan las siguientes concentraciones en el living de una casa de 70 m2.

NO. . . . NO2

Con estufa a gas 0.2 ppm 0.5 ppm(1.000 ug/m)
estufa a kerosene 0.14 ppm 0.2 ppm (400 ug/m3)
con un funcionamiento de aproximadamente una hora. El promedio en el centro de Santiago (Julio de 1979) fue de 0.07 ppm (142 ug/m3).

Repercusiones en la salud

Los daños provocados por estas emanaciones en la salud humana pueden resumirse en pérdida de la capa ciliada y destrucción de los bronquiolos a dosis de 0.5 ppm, pudiendo llegar a provocar enfisema o tumefacción en el tejido pulmonar, a dosis más elevadas.

Como conclusión podríamos señalar que los procesos de combustión que se realizan en los hogares liberan gran cantidad de contaminantes. Entre ellos existen algunos de alta toxicidad, como aldehídos y compuestos policíclicos aromáticos que aquí no hemos abordado. Los artefactos que generan más contaminantes son aquellos que no poseen un tiraje al exterior.

Resulta importante recordar que no es solución mejorar la calidad de la combustión, pues si bien disminuye la cantidad de CO desprendido, el NOx y el SO2 siguen liberándose en las mismas cantidades. Por último, considerando que son los niños, ancianos y personas enfermas las que más permanecen en los hogares con este tipo de calefacción, los resultados que encontramos nos hacen colocar una voz de alerta ante un problema que, a pesar de ser tan grave, ha sido poco estudiado.

Fuente: Creces

Aproveche mejor el equipo de aire acondicionado

23 de Mayo de 2010
Las cuentas de aire acondicionado representan casi la mitad del uso de energía en el hogar.

Las cuentas de aire acondicionado representan casi la mitad del uso de energía en el hogar.

La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés) ofrece recomendaciones importantes para un sistema eficiente energía.

Ya sea que esté reemplazando el sistema de aire acondicionado o planifique la instalación del equipo en su nueva casa, la elección de productos calificados ENERGY STAR le ayudarán a que mantener la comodidad en su propiedad durante todo el año y contribuirán a un ambiente más limpio.

Considere un cambio si nota algunos de los siguientes problemas:

• Algunas de sus habitaciones están muy calientes o muy frías.
La causa pueden ser los problemas de los conductos, un sellado inadecuado o un aislamiento deficiente.
• Su casa tiene problemas de humedad y/o polvo excesivo. La falla puede estar en un equipo con un mal funcionamiento o el tamaño incorrecto.

Las causas también pueden estar en conductos con escapes de aire, por eso la solución sería el sellado. También ayuda el mantenimiento mensual de los filtros de su equipo de aire acondi- cionado y calefacción.

• Su equipo es ruidoso. Los conductos pueden ser de un tamaño incorrecto o puede ver un problema con el serpentín interior (evaporador) de su equipo de aire acondicionado.

• Su equipo necesita reparaciones frecuentes y sus facturas de energía están subiendo.

• La bomba de calor o el aire acondicionado tienen más de 12 años de antigüedad. Considere su reemplazo con un equipo más nuevo y más eficiente.

• Su termostato está programado a una temperatura constante. Usted estaría perdiendo una gran oportunidad de ahorro de energía.

La suciedad y la negligencia son la causa principal de las fallas en el sistema de calefacción y aire acondicionado. Uno de los pasos más importantes para prevenir problemas futuros y costos no deseados es un mantenimiento apropiado.

Mantenga su sistema de aire acondicionado y calefacción funcionando bien, primero con limpieza o reemplazo del filtro de aire una vez al mes y, segundo, seleccionando a un contratista para que realice las revisiones anuales antes de la temporada. Los contratistas se mantienen ocupados durante los meses de invierno y verano, por eso lo mejor es revisar el sistema de aire acondicionado en la primavera y el sistema de calefacción en el otoño.

Inspeccione todas las conexiones eléctricas y mida el voltaje y la corriente en los motores. Conexiones eléctricas deficientes pueden causar una operación insegura de su sistema y reducir la vida de sus componentes principales.

Lubrique todas las partes móviles. La falta de lubricación causa fricción en los motores e incrementan la cantidad de electricidad que se consume. También puede ocasionar que el equipo se gaste más rápido, requiriendo reparaciones o reemplazos frecuentes.

Revise e inspeccione el drenaje de condensado en su aire acondicionado central, calentador y/o bomba de calor (cuando está en modo frío). Si está obstruido, el drenaje puede causar daños por agua en la casa, afectar los niveles de humedad y generar bacterias y moho.

Revise los controles del sistema para asegurar una operación propia y segura.

Revise el ciclo de inicio en su equipo para asegurar que el sistema comienza, opera y se apaga adecuadamente.

Inspeccione, limpie o cambie el filtro en su aire acondicionado central.

Un filtro sucio causa que sus costos de energía sean mayores de lo que deberían y puede dañar su equipo, llevando a fallas prematuras.

Fuente:washingtonhispanic

Las emisiones españolas de CO2 han aumentado casi un 28% desde 1990

4 de Mayo de 2010
Los datos confirman que España sigue sin aprobar el reto de los gases de efecto invernadero que provocan el cambio climático. Los 370,4 millones de toneladas de CO2 equivalentes emitidos en 2009 suponen un incremento del 27,82% respecto al año base de 1990, muy lejos aún del 15% de promedio permitido por el Protocolo de Kioto para el período 2008-2012.

Además, el nuevo descenso anual de las emisiones (8,7% menos que en 2008) está muy relacionado con el recorte de actividad económica provocado por la crisis. Como aspecto positivo, la creciente aportación de las renovables al capítulo energético.

Estas energías limpias, con la eólica como la más destacada, cubren ya el 23,4% de la generación de electricidad y evitaron la emisión de 29 millones de toneladas de CO2 en 2009. Además, el propio sector eléctrico rebajó sus emisiones de gases de invernadero un 21%, cuando el consumo sólo cayó un 4,4%. No obstante, el síntoma que más preocupa depende del transporte por carretera, cuyo recorte del 5,2% en las emisiones de gases de invernadero parece difícil. No sólo crece su aportación al cómputo total (23,6%, con lo que supera por primera vez al sector de generación eléctrica, que se queda en el 19,47%), sino que su aumento desde 1990 llega al 71% y desborda de manera amplia a los demás sectores.

Estos datos se recogen en el informe “Evolución de las emisiones de gases de efecto invernadero en España (1990-2009)”, que recoge la necesidad de que España se plantee “objetivos más ambiciosos”. Las previsiones sugieren que 2010 seguirá la tendencia de 2009 y podría añadir otro moderado descenso de emisiones.

Se necesitarán, por lo tanto, “políticas más fuertes” en capítulos como el transporte por carretera, la eficiencia energética de edificios o el apoyo a las renovables para terminar con la actual “incertidumbre”, además de la revisión de los escenarios con más intensidad energética.

Fuente: Ecoticias

Siete sencillos pasos para prevenir las alergias en el hogar

29 de Abril de 2010

¿Sufre usted frecuentemente de congestiones, dolores en los senos paranasales o irritación de los ojos, todo ello mientras se encuentra en casa? De ser así, quizá padezca de alguna alergia de interiores. La mayoría de los afectados jamás se enteran, así que preste atención. Si la irritación, los estornudos y la congestión nasal se presentan generalmente en un ambiente cerrado, es probable que tenga este problema, y el remedio está a su alcance. El doctor Norman Koven, jefe de alergias e inmunología en el Hospital Jeanes y los Hospitales Frankford de Filadelfia, ejerce desde hace 17 años, y más de la mitad de sus pacientes han experimentado alergias de interiores. Consciente de que el tema no ha sido suficientemente tratado, el doctor Koven dio recientemente un seminario sobre la prevención de alergias en el hogar. “Con algunos cambios en el ambiente, se puede poner fin a la molestia”, afirma. He aquí las medidas que propone:

1. Acabe con los ácaros.

Los ácaros del polvo son el principal alergeno de interiores, y una almohada suele tener cien mil o más de estos microscópicos bichos. Dado que medran en lugares cálidos y húmedos, como la ropa de cama, el doctor Koven recomienda envolver colchones y almohadas con forros herméticos. Los que actualmente se encuentran en el mercado son de vinilo en el interior y de material sintético en la parte externa para mayor comodidad. Además, hay que lavar semanalmente las sábanas en agua caliente, a una temperatura de por lo menos 54° C. También eche a la lavadora los animales de peluche con los que duermen sus hijos. Considere deshacerse de las alfombras y cambiarlas por tapetes pequeños de algodón. Si no puede quitar las alfombras de pared a pared, límpielas periódicamente con una aspiradora equipada con un filtro HEPA (siglas en inglés de High Efficiency Particulate Air filter, o sea, filtro de partículas de aire de alta eficiencia) especial que atrapa las partículas microscópicas más eficazmente. Y no olvide aspirar los muebles tapizados, pues las ácaros también anidan allí.

2. Cuidado con los sitios donde se acumula polvo.

El polvo doméstico está lleno de alergenos, así que procure mantener su casa lo más limpia posible. Los adornos, recuerdos y marcos de fotos acumulan polvo; limite su número y desempólvelos con frecuencia. El polvo también se acumula en las cortinas pesadas y en las celosías, cuyo lavado es costoso o difícil. El doctor Koven propone cambiarlas por cortinas o persianas ligeras que puedan meterse en la lavadora o limpiarse con detergente y esponja. Al ocuparse de la limpieza, no olvide los rincones difíciles de alcanzar, bajo los muebles. Los montoncillos de polvo son un problema para quienes sufren de alergia.

3. Elimine el moho.

En la mayoría de las casas el moho medra sin que la gente se de cuenta; es un causante de alergias que debe eliminarse de inmediato, porque se extiende a toda velocidad. Si lo detecta a simple vista, ha esperado demasiado. Se localiza principalmente en el sótano, si lo hay. “Mal iluminado, mal ventilado y propenso a las filtraciones, el sótano es su lugar preferido”, explica el doctor Koven. Así que revise si hay fugas y considere instalar un deshumidificador. Lo ideal es mantener toda la casa con una humedad de 35 a 40 por ciento; compre un medidor de humedad para regularla adecuadamente. Otros sitios donde prospera el moho son la cocina (¿recuerda el recipiente bajo el refrigerador para recoger escurrimientos?), el baño (séquelo perfectamente bien después de usar la ducha) y abajo de fregaderos y lavabos (hasta la gota que cae de tanto en tanto es mucho). Lo importante es básicamente eliminar el agua estancada, independientemente de donde esté.

4. Preste atención a las mascotas.

Si tiene una mascota en casa, especialmente un gato, y usted o algún miembro de la familia presenta síntomas de alergia, es probable que el animal sea el culpable. Con respecto a los gatos, el alergeno que produce la reacción se encuentra en la saliva y la piel. Los estudios han demostrado que la sustancia se esparce por todos los rincones de la casa: “Paredes, muebles, pisos, dondequiera”, dice el doctor Koven. Si no quiere encontrarle otro hogar a la mascota, lo que suele ser el caso, puede tratar de reducir el efecto. Impida que el animal entre a los dormitorios y báñelo semanalmente. En las tiendas de mascotas se encuentran productos especializados que aseguran lograr que el animal se vuelva hipoalergeno cuando se le baña periódicamente o se lo rocía con la sustancia. Si uno de los miembros de la familia es particularmente propenso a la alergia, selle las bocas del sistema central de ventilación y calefacción en la alcoba de esa persona y coloque allí una unidad independiente. Los alergenos de los animales circulan fácilmente por la casa a través del sistema central de ventilación y calefacción.

5. Prohíba el cigarrillo.

Si usted fuma, considere dejar de hacerlo. Si no fuma, no permita que otros lo hagan en su casa. “El humo del tabaco es terrible para las alergias”, comenta el doctor Koven. Le puede afectar al irritarle las vías respiratorias y sensibilizarlas a otros alergenos. Si también toma en cuenta que el humo de segunda mano está vinculado a un mayor número de casos de asma, infecciones de oído y bronquitis, entonces tendrá más que suficientes razones para insistir en que no se fume en su casa.

6. Mantenga el aire puro.

El aire acondicionado es sumamente eficaz para mantener la humedad y la pureza adecuadas del ambiente interior. Las unidades de filtración también son muy recomendables para quienes sufren de fuertes síntomas alérgicos. Las hay de modelos muy variados, explica el doctor Koven, desde unidades independientes hasta los costosos dispositivos que se conectan al sistema central de ventilación y calefacción. Lo mejor es usar unidades equipadas con filtros HEPA especiales. “Si un filtro HEPA está fuera del alcance de su bolsillo, la segunda opción es un filtro electrostático para el sistema central”, dice el doctor Koven. Al contrario de los filtros de aire comunes, los electrostáticos no se desechan, sino que se lavan después de unos meses y se vuelven a usar.

7. Ventile su casa.

Hoy en día nuestras casas están construidas tan eficientemente que logramos atrapar indefinidamente dentro de ellas grandes cantidades de alergenos e irritantes. Si hacemos circular los mismos alergenos una y otra vez por el interior, ¿de qué sirve? El doctor Koven aconseja a sus pacientes abrir las ventanas los días en que la calidad del aire es buena, sobre todo entre las 10 de la mañana y las 3 de la tarde, cuando las concentraciones de polen son más bajas. “Manténgalas abiertas durante algunas horas de cuando en cuando”, recomienda. “Pero esté atento al informe meteorológico y evite el aire del exterior cuando la concentración de ozono es alta”.

Debido a los incontables alergenos que pululan en las casas, se trata de un tema serio. Si no puede poner en práctica todas las medidas mencionadas, no se angustie. Incluso seguir alguno de estos pasos, como forrar los colchones y las almohadas, le beneficiará. No obstante, si cree que ha hecho todo lo posible y los síntomas no desaparecen, el doctor Koven insiste en que debe consultarse a un alergista. “Las pruebas pueden ayudar a decidirse por un enfoque más riguroso”, expresa. “Hoy en día los alérgicos no tienen por qué estar sufriendo”.

Fuente: Selecciones

Podemos proteger a los niños del humo de tabaco en el medio ambiente tomando algunas medidas básicas

13 de Abril de 2010

Tome la decisión de no fumar dentro de su hogar o de su vehículo ni se lo permita a sus familiares y visitantes. En particular los infantes y los niños pequeños (“toddler”) son más vulnerables a los riesgos contra la salud debido al humo de tabaco en el medio ambiente.

No les permita fumar dentro de su hogar a las personas que le cuidan sus niños ni a las personas que trabajan en su casa.

Mientras deja de fumar por complete, fume afuera del hogar. Irse a otra habitación o abrir una ventana no es suficiente para proteger a sus niños.



Para más información acerca del humo de tabaco en el medio ambiente, vea las publicaciones de la EPA y haga la promesa de no fumar.

La EPA y el HHH se han unido para promover hogares libres del humo de tabaco en los hogares de las familias participante.

Fuente: Agencia de protección Ambiental

La contaminación del aire por partículas en suspensión provocaría graves perjuicios para la salud

9 de Abril de 2010

Su reducción permitiría salvar entre 11.000 y 16.000 vidas anuales en toda Europa

La contaminación del aire por niveles elevados de partículas en suspensión (PM) provoca graves perjuicios para la salud, según ha alertado la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR). Si estos niveles lograran reducirse, permitiría salvar entre 11.000 y 16.000 vidas anuales en toda Europa, apunta la organización.

SEPAR detalla que la exposición al aire contaminado aumenta el número de ingresos hospitalarios por patologías respiratorias, el desarrollo de problemas alérgicos, el diagnóstico temprano de enfermedades respiratorias en niños, la pérdida en la función pulmonar e, incluso, cáncer de pulmón. Ello se debe a estas partículas PM, que abarcan a todas las producidas por la combustión de los vehículos que circulan por las ciudades y, en especial, por los que funcionan con motores diésel. Las más pequeñas -las PM 2,5- se depositan en lo más profundo de las vías respiratorias, en los sacos alveolares.

Un estudio de 2008 sobre polución y salud que midió los niveles de contaminación de diferentes ciudades europeas -entre ellas Madrid, Barcelona o Sevilla- señala que con la reducción de los niveles de PM 2,5 a 20 microgramos/m3 en cada ciudad se evitarían 11.375 muertes prematuras (8.053 cardiopulmonares y 1.296 debidas a cáncer de pulmón). Si se redujeran a 1,5 g/m3, se evitarían hasta 16.926 muertes prematuras, 11.612 debidas a enfermedades cardiopulmonares y 1.901 a causa de cáncer de pulmón.

Es un problema global que afecta a todos los países desarrollados, y sobre todo a las grandes ciudades, destacó el presidente de SEPAR, Juan Ruiz Manzano. La contaminación del aire provoca el triple de muertes que los accidentes de tráfico y casi 10 veces más que los accidentes laborales. Por ello, la coordinadora del Área de Enfermedades Respiratorias y Medio Ambiente de esta entidad, Cristina Martínez, afirmó que “todos podemos ayudar a mejorar el aire mediante conductas que contribuyan a disminuir la contaminación, tales como usar transporte público, controlar la velocidad y el buen estado del automóvil, junto con no fumar y evitar el derroche energético”.

“Estas medidas sin duda pueden ayudar a que todos, sobre todo las generaciones venideras, respiren tranquilas”, insistió Martínez. La miembro de SEPAR recordó que los niños y los asmáticos son los más afectados por la exposición a concentraciones de NO2, también relacionada con el envejecimiento prematuro del pulmón y con la disminución de su capacidad funcional.

Fuente: Consumer

Contaminación de los hogares por formaldehído

6 de Abril de 2010

Este componente que se halla en numerosos artículos de uso cotidiano puede causar efectos nocivos en la salud

Gracias a sus propiedades aislantes y a su resistencia, el uso industrial del formaldehído, un componente que puede resultar tóxico, se ha generalizado en productos tan diversos como materiales de construcción, pinturas, prendas textiles, madera conglomerada o servilletas de celulosa. En general, el interior de las viviendas no concentra niveles preocupantes de este compuesto. Ahora bien, dada la sensibilidad que pueden tener algunas personas y los efectos que puede causar durante un tiempo de exposición prolongado, es recomendable reducir al máximo su presencia en los hogares. Como consejos generales, se recomienda el uso de materiales naturales y ecológicos, ventilar el interior de las viviendas y evitar la humedad.

  • Autor: Por ALEX FERNÁNDEZ MUERZA
  • Fecha de publicación: 8 de marzo de 2010


- Imagen: Giles Douglas -

El formaldehído forma parte de la colección de compuestos orgánicos volátiles (COV) que se utilizan en buena parte de productos de uso cotidiano. Descubierto en 1867 por el químico alemán August Wilhelm von Hofmann, el formaldehído o metanal es un compuesto que a temperatura ambiente se comporta como un gas incoloro de olor penetrante.

La exposición al formaldehído puede provocar diversas consecuencias negativas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que los niveles de concentración no sean mayores de 0,05 ppm (partes por millón). En función de la concentración, el tiempo de exposición y el grado de sensibilidad que se tenga hacia el mismo, los efectos son muy variados.

Algunas personas pueden tener una alta sensibilidad a este compuesto y experimentar diversas reacciones

En dosis superiores a 30 ppm puede ser mortal. Los trabajadores que manejan este producto tienen que utilizar los sistemas de prevención necesarios que marca la legislación para evitar posibles intoxicaciones. En concentraciones a partir de 0,1 ppm, se pueden desarrollar varios tipos de irritaciones, como ojos llorosos o con sensación de quemazón, así como en la nariz y garganta, náuseas, tos, jadeos, opresión en el pecho, sarpullidos, dolor de cabeza, dificultad para conciliar el sueño, fatiga, bronquitis, etc.

Fuente: Consumer Eroski

La tragedia ambiental cuenta con un escenario ideal para instalar el miedo

24 de Marzo de 2010

Desde los primeros días del mundo, La Tierra ha sido maltratada por el hombre, razón por la cual está reaccionando a través de terremotos, inundaciones, sequías extremas, entre otras maneras de decir que está viva, que ya basta de molestarla

Nunca pensó Svante August Arrhenius, por allá en 1903, que sus estudios advertían la presencia de un iceberg en medio de un cálido océano. Un gigantesco pedazo de hielo desprendido del Polo Norte, extraviado, como un barco fantasma que se derrite.

Arrhenius investigó acerca del peligro de la combustión fósil, que sube la temperatura de La Tierra. Sus teorías no fueron tomadas en cuenta, porque creían que el dióxido de carbono (CO2) no influía en el efecto invernadero. Pero años más tarde, en 1938, varios ensayos -donde apuntaban a la corrección de los cálculos de Arrhenius- donde admitía que tenía razón, toda vez que el CO2 sí incrementaba la temperatura global. Esta teoría es conocida como “Efecto Calendar”.


UNA MIRADA AL PASADO REMOTO

Las grandes quemas ocurridas en la prehistoria impregnaron las fosas nasales de primates y cubrieron de hollín las hojas de los árboles y hasta las alas de los inimaginables dragones de la imaginería futura. De esos eventos, desde la eventración de los dinosaurios producto de la caída de asteroides y rocas celestiales, quedaron los restos de lo que hoy es el petróleo. Los huesos de los inmensos animales se convirtieron en aceite, en eso que fue denominado el “estiércol del diablo”.

Ese “mene”, así llamado por algunas comunidades aborígenes lo usaban como brea para cubrir las embarcaciones y alejar los mosquitos, es el factor más peligroso contra el medio ambiente. El pasado, entonces, resucita en una tragedia que hoy es el tema más preocupante en los foros internacionales.

La revolución industrial de finales de 1700 también contribuyó con la desaparición de muchas tradiciones naturales. El colectivismo, la concentración urbana, la industrialización, las chimeneas, contribuyeron con la aparición de enfermedades, no sólo biológicas sino sociales. Cambios de conducta en la población, en la pureza del aire y del agua. Un perfil delictuoso afloró con la codicia industrial y los abusos contra los elementos. De modo que la contaminación ambiental es de vieja data, pero no tan invasiva como es ahora. El mundo no era lo suficientemente conocido. El hombre aún conservaba la costumbre artesanal de sobrevivir.


LA TEORÍA DE ARRHENIUS

Pasados muchos años, estudios y nombres han sacudido la conciencia de científicos y empresarios industriales. Se ha llegado a la conclusión de que el efecto invernadero puede provocar catástrofes, tanto en todo el globo como en algunas regiones vulnerables. Efectos en el medio ambiente como en lo económico y lo biológico afectan la agricultura. Los resultados de esta teoría han abierto las posibilidades de estudio para concluir que a la vuelta de 40 ó 50 años la próxima guerra mundial podría ser por el agua.

Arrhenius estuvo cerca. Otros estudiosos redondearon su teoría y añadieron que cierta inestabilidad causada por el hambre, las enfermedades y los niveles del agua marina, harían más riesgosa la vida terrena. Los movimientos migratorios así lo han manifestado. Crecientes, grandes sequías, maremotos, terremotos, entre otros males, abren la puerta a otros riesgos de índole política, sociales, de seguridad, así como el terrorismo, el genocidio y las invasiones.


UN GLACIAL EN EL TRÓPICO

Las noticias de los últimos días dan cuenta de una inmensa masa de hielo a la deriva. Se trata de un glaciar de 78 kilómetros cuadrados, tan grande como cualquier ciudad importante de Venezuela. Fuera de su ambiente, el glacial se derrite y eleva el nivel de las aguas costeras.

En Argentina, el desprendimiento de una gigantesca masa helada fue convertido en un espectáculo. Pese a que advierten que se trata de la pérdida de un atractivo turístico, la noticia tuvo visos de un reality show que reunió a la gente para comentar y echarse unos tragos. Veían el evento como la caída de un viejo edificio, implosionado por cuestiones de seguridad comunal.

Los expertos destacan que la disminución de los glaciares, los cambios bruscos meteorológicos han provocado la muerte de muchos ecosistemas. Por ejemplo, el nicho de agua más importante de La Tierra está en el Amazonas, región que hoy se ve afectada por las quemas, la tala de árboles, el uso indebido de químicos en la explotación minera, así como el empleo indiscriminado de dióxido de carbono para poner a funcionar maquinarias. De esta manera se habla del “apocamiento de los ecosistemas”.

De continuar el desprendimiento de hielo de los polos, los mares subirán entre 1 y 2 centímetros por decenio. Se dice que entre 1990 y 2100 el mar se elevará entre 9 y 99 centímetros. De modo que si se derrite la Antártida el mar ascenderá unos 125 metros. Desaparecerían puertos y ciudades cercanas a la costa que estén por debajo del nivel del mar. En Venezuela, por ejemplo Cumaná y Cabimas, reúnen estas condiciones. Ya en Chile, con la frecuencia telúrica de las capas tectónicas, ciudades han sido desplazadas de su sitio. Así como puertos turísticos arrasados por tsunamis que han borrado del ojo humano los micromapas del país. Tan fuerte fue el temblor en ese país austral, que el eje de la tierra se desplazó 8 centímetros. De modo que estamos hablando de un cataclismo.

Los deslaves de El Limón y de la costa mirandina provocaron cambios en la fisonomía geográfica, en la flora y la fauna, en la estructura urbana y en la presencia humana. La Tierra está viva, se mueve, late como un corazón acelerado.

“EL NIÑO” Y “LA NIÑA”,  DOS CARAJITOS TRAVIESOS

Sequía, inundaciones, calor excesivo, abundosas nevadas. El Trópico y el Norte cuestionados por la inestabilidad climática. Dos personajes hoy muy populares dan cuenta del temor de la humanidad: “El Niño” y “La Niña”, una pareja que se ha revelado para mostrar los abusos del hombre contra la naturaleza. El Niño provoca sequías en muchas regiones del mundo. La Niña ocasiona peligrosas inundaciones. La sequía y el exceso de lluvias traen consigo el decaimiento de la producción agrícola y pecuaria. Igualmente, la producción de energía eléctrica, cuando ésta es producida por corrientes como la del río Caroní en Venezuela, entre otros afluentes. Con la sequía, el calor imperante en todos los pueblos. Y con el calor, la llegada de la calina, un fenómeno que causa la pérdida de la calidad de vida de los seres vivos, como problemas respiratorios, en la piel, etc.

“La Niña” llega con todo su poder y activa las bajas temperaturas. Las nevadas ocurridas en Barcelona y un frío intenso en las costas del norte de África así lo confirman. Hace poco los catalanes se quejaban de la nieve y de las bajísimas temperaturas, cuestión que no sucedía en muchas décadas. De modo que estos “bebés”, que llegaron al mundo sin pañal, fueron invocados por la torpeza y el abuso del ser humano. La Tierra así reacciona, como un animal que despierta para advertir que lo están molestando.

Los científicos han informado que el llamado efecto El Niño incrementaría la temperatura 0.15 grados centígrados por decenio, pero podrían ocurrir cambios repentinos, bruscos, anómalos y caóticos como tormentas, huracanes, sequías extremas y la consiguiente modificación de la flora y la fauna. También la reaparición de enfermedades ya superadas como la malaria, el dengue, la fiebre amarilla, entre otras, y la caída de la producción agrícola y pecuaria.


OTROS MALES, OTRAS TEORÍAS

El efecto invernadero provoca la aparición de los gases invernaderos, como el CO2, sustancias químicas que envenenan el aire, las aguas, las plantas y animales. La desaparición de microclimas, la aparición de males desconocidos. Muchos médicos buscan la forma de explicar enfermedades respiratorias y cutáneas nunca vistas.

Otra teoría es la de la variación solar, punto clave o neurálgico de la actividad solar durante las últimas seis décadas. Un sol más brillante cae sobre el lomo de La Tierra. Luz que afecta la salud y provoca grandes incendios, como los de California o Australia. La baja producción en la pluviosidad ha ampliado la posibilidad de quemas en Amazonas, así como la pérdida de la capacidad en las corrientes de los ríos. Se habla también de las variaciones orbitales del planeta, como la provocada por el terremoto de Chile. La reducción de la placa de ozono, mal causado por la excesiva producción industrial, ha sido uno de los factores que han provocado cambios peligrosos en su casa grane, La Tierra.

¿QUÉ HACER?
Es irreversible todo el mal provocado. Arrhenius lo previó todo. Casi se acercó a lo que está pasando hoy. Un mapa trágico sobre la atmósfera terrestre nos dice -como afirmó Nostradamus y Los Mayas- de la desaparición de La Tierra, de terremotos, tsunamis, incendios, inundaciones, migraciones, genocidios, violación de las leyes ambientales, etc. Frente a esta realidad han aparecido organizaciones de defensa del ambiente, como Greenpeace, encargados de vigilar el respeto a la naturaleza. Han enfrentado el uso indiscriminado de la industria. Han luchado contra la muerte de ballenas, delfines, animales del mar y de la tierra. Han estado presos por marchar en ciudades contra la inconsciencia de gobiernos abusivos, quienes desplazan zonas campesinas para convertirlas en emporios urbanos e industriales.

No se trata de conjurar o adivinar a través de viejos documentos metafísicos. Se trata de ver los resultados provocados por la mano del hombre. Será el mismo ser humano quien encare la situación y le busque soluciones, como el menor uso de la combustión fósil, revertir los efectos del dióxido de carbono con el menor uso de aires acondiciones y otras comodidades citadinas. Dejar de lanar en ríos, mares y lagos los desperdicios del consumo.

Si bien aquel científico, Svante August Arrhenius no vio lo que está pasando, sí tuvo una idea de lo que podría ser la tierra de nuestras angustias. Mucha ha sido la literatura estudiada. Mucho lo escrito para dar al traste con las molestias provocadas por la naturaleza, hoy una fuerza subversiva, como la ciencia ecológica, dispuesta a defenderse de los malos negocios del hombre. De modo que se trata de tener una mirada diferente, un trato distinto con La Tierra.

Ver el cauce muerto de un río da dolor, pero es más hondo el significado. Un río seco es la muerte. O un cauce podrido contamina el resto de los ríos, lagos y mares.

Sin ir muy lejos: el Lago de Los Tacarigua, más conocido como Lago de Valencia, recibe “agua” de una veintena de corrientes, todas contaminadas. De modo que el líquido que lo hace lago no se puede consumir, y los intentos por sanearlo se ha quedado en eventos de corrupción y demagogia.

El calor de esta hora, el agotamiento del cuerpo y la pérdida de la paciencia en larga cola de vehículos tienen que ver con todas las “travesuras” cometidas por el poder industrial, un mal mayor que debe ser corregido, hasta convertirlo en el mal menor mediante medidas de protección ambiental.

Fuente: El Periodico

Barajas, zona de riesgo

11 de Marzo de 2010

PEDRO ZAPATA.- En el asunto de los aeropuertos, la anarquía reina en términos de regulación de consumo de tabaco en todo el país, ya que por ejemplo en Barcelona no se puede fumar en ninguna parte del aeródromo de El Prat, pero sí en las terminales de Madrid Barajas.

Soy usuario intenso de ambos aeropuertos (al menos 50 vuelos al año), y soy profesional de la
salud
, por lo que quisiera responder a algunas dudas y errores que he visto en muchas respuestas, e incluso en los propios posts.

1- Las zonas de fumadores del aeropuerto de Barajas no cumplen la ley. De hecho, no están aisladas, ni fuera del paso de la gente. Pero sí tienen sistemas de ventilación propios. Es decir, de tres puntos que la ley exige, cumplen uno y no cumplen dos.

2- La solución aplicada en el aeropuerto, de biombos abiertos combinados con el uso de extractores de aire está comprobada desde hace mucho tiempo como inefectiva, ya que no desplaza las sustancias carginogénicas, como benzopireno, benceno, arsénico, cromo, monóxido de carbono, nicotina, amoniaco, formaldehido, cianuro de hidrógeno, n-nitrosodietilamina, acethaldehido, etc.

Tampoco eliminan las partículas sólidas causadas por la combustión (sólo eliminan un 34% de las
partículas grandes, llamadas PM10 y nada de las temidas partículas de menos de 2,5 micras). Resumiendo: los sistemas de ventilación de uso en Barajas no sirven para nada.

Según la Asociación Americana de Ingenieros de Calefacción, Refrigeración y Aire Acondicionado (ASHRAE), ”ninguna tecnología de ventilación ni de aire acondicionado, incluyendo los llamados ‘desionizadores’ y ‘generadores de cortinas de aire’, ha demostrado eliminar los riesgos de la exposición al humo de tabaco”.

3- Como resultado, al ser las “zonas de fumadores” de Barajas zonas abiertas y ventiladas inefectivamente con sistemas de dudosa efectividad, todo el espacio interior del aeropuerto de Barajas es a fecha de hoy una zona de fumadores.

Asimismo las partículas mutagénicas del tabaco se adhieren a la piel, suelo, ropas, paredes, etc., de modo que su actividad tóxica se prolonga (es lo que llamamos últimamente “humo de tercera mano”).

Ello lleva a que sea totalmente inútil mantener esas zonas en el aeropuerto, salvo que se trate de un asunto de imagen. En la realidad, y más aún conociéndose la evidencia científica al respecto, mantener esas zonas como efectivas para la seguridad de los no fumadores es una falacia sanitaria de primera magnitud.

4- No ayuda tampoco que los ceniceros exteriores al edificio del aeropuerto estén pegados a las entradas y salidas del mismo, por las que forzosamente pasan todos los usuarios del aeródromo, convertidos de nuevo en fumadores pasivos sin comerlo ni beberlo.

El aire no entiende de fronteras, y ese aire contaminado de tabaco, si bien diluido, está en toda la zona interior de llegadas y de salidas. En los países occidentales esas zonas exteriores para fumadores de colocan un mínimo de 12 metros alejadas de las zonas de entrada y salida de personas, para evitar la exposición al tóxico a los no fumadores.

La realidad es que en estos momentos el aeropuerto de Barajas es un lugar de riesgo para los no fumadores, con toda la crudeza que esto representa, en los tiempos que corren. Advertir de ello a los visitantes del aeropuerto es el deber de cualquier responsable sanitario.

La solución a estos problemas pasa por la prohibición total de fumar en cualquier punto interior del edificio, como ya ocurre en decenas de aeropuertos españoles sin problema, el traslado de las zonas exteriores de fumadores a distancias seguras de las entradas y salidas de personas, y por supuesto la habilitación de un grupo inspector con capacidad sancionadora, algo imprescindible cuando se trata del tabaco, una sustancia terriblemente adictiva que no entiende de fronteras y
normas.

El tabaco es una sustancia 57 veces más carcinogénica que el amianto (Luck Joosens et al. Lifting the smokescreen. 10 reasons for smokefree Europe. Brussels, 2005). Cuando se descubrió la capacidad mutágena del amianto se prohibió por ley su uso en todo occidente de manera fulminante. Curiosamente con el tabaco, 57 veces más peligroso que el amianto, la actitud es la opuesta. Da que pensar.

Fuente: El Mundo

La contaminación aumenta la posibilidad de sufrir un paro cardíaco

16 de Febrero de 2010

Un grupo de científicos demostró, por primera vez, que la contaminación atmosférica aumenta la posibilidad de padecer un infarto o un accidente cerebrovascular. Así lo desmotraron investigadores del Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental de Barcelona, junto con investigadores de Suiza y de la Universidad del Sur de California en el estudio que acaba de publicar la revista especializada PLoS ONE.

El estudio concluye que la evolución anual de la pared de la arteria de aquellos que viven a unos 100 metros de una autopista o carretera con tráfico elevado sufren una aceleración del crecimiento de la placa de sus arterias de 5,5 micrómetros por año o más del doble de la media de su crecimiento anual.

Según Xavier Basagaña, investigador y coautor de este estudio, “estos resultados son muy importantes teniendo en cuenta la relevancia de la ateroesclerosis en los países occidentales”. La importancia de esto radica en que las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en los países desarrollados, por encima incluso del cáncer.

Este estudio muestra por primera vez que esta polución puede causar cambios tan complejos en las arterias como la ateroesclerosis, una afección en la cual se deposita material graso a lo largo de las paredes de las arterias que puede desencadenar en un infarto o un accidente cerebrovascular.

Fuente: Minuto uno